Portugal es un país de un encanto único. Situado en la península ibérica, en el extremo suroeste de Europa. Limita al oeste y al sur con el océano Atlántico y comparte fronteras terrestres con España al este y al norte. Lisboa es la capital y la ciudad más grande de Portugal.
Su historia se remonta a la Edad Media, y fue uno de los países más importantes durante la era de los descubrimientos. En el siglo XV, los navegantes portugueses, como Vasco de Gama y Pedro Álvares Cabral, exploraron rutas marítimas y establecieron un imperio que se extendía por todo el mundo, incluyendo Brasil, Mozambique y Goa, entre otros lugares.
Su cultura es muy diversa y cuenta con un patrimonio arquitectónico impresionante, con una mezcla de influencias celtas, romanas, moriscas y renacentistas. El país es famoso por sus azulejos, la música de fado, la cocina deliciosa que incluye platos como el bacalao a bras y el pastel de nata, y una gran tradición vinícola, siendo conocido por el vino de Oporto y el vino verde.
España es una nación diversa y fascinante. Ubicada en el suroeste de Europa, en la península ibérica. Tiene una rica historia y cultura que abarca miles de años y se ha convertido en un destino turístico muy popular.
Cuenta con una variedad de paisajes, desde las playas de la costa mediterránea y las islas Baleares hasta las montañas de los Pirineos en el norte y las regiones áridas en el sur.
España alberga una rica herencia histórica y cultural, con influencias celtas, romanas, árabes y cristianas. Esto se refleja en su arquitectura, museos, festivales y tradiciones. Destacan monumentos como la Alhambra en Granada y el Palacio Real en Madrid.
La comida española es mundialmente famosa, con platos como la paella, la tortilla española, el gazpacho y el jamón ibérico. El país también es conocido por su cultura del tapeo, donde los bares sirven pequeñas porciones de comida para compartir.
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