Soy el hijo de la furia y el amor,
el "Jesús de los Suburbios",
de ninguno de "los de arriba" en la Biblia,
en una estricta dieta de
gaseosa pop y ritalin.
Nunca nadie murió por mis pecados en el infierno,
hasta donde sé,
al menos no con aquellos que me fui.
Y no hay nada malo conmigo,
así es como se supone que debo ser
en la tierra de "hacer creer",
pero que no cree en mí.
Conseguí arreglar mi televisión
sentado en mi crucifijo,
en la sala de estar, en mi vientre privado,
mientras las mamás y los Brads están lejos.
Enamorarse y endeudarse
por el alcohol y los cigarrillos...
me mantiene loco,
y preparando la cocaína de alguien más.
Y no hay nada malo conmigo,
así es como se supone que debo ser
en la tierra de "hacer creer",
pero que no cree en mí.
En el centro de la Tierra, en el estacionamiento
del 7-11, donde me instruyeron,
el lema solo fue una mentira...
Decía: "Tu hogar está donde está tu corazón", pero qué lástima,
porque no todos los corazones laten igual.
Estos laten a destiempo.
Ciudad de los muertos.
Al final de otra carretera perdida,
las señales nos llevan hacia la nada.
Ciudad de los malditos.
Niños perdidos con sus caritas sucias...
Hoy en día, a nadie parece importarle.
Leí el grafiti en el cuarto de baño
como si fueran las sagradas escrituras del centro comercial,
y aquello parecía una confesión...
Éste no decía, mucho pero solo confirmaba
que el centro de la Tierra es el final del mundo.
Y realmente no podría importarme menos.
Ciudad de los muertos.
Al final de otra carretera perdida,
las señales nos llevan hacia la nada.
Ciudad de los malditos.
Niños perdidos con sus caritas sucias...
Hoy en día, a nadie parece importarle.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti no te importa.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti no te importa.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti no te importa.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti tampoco.
No me importa si a ti no te importa.
No me importa...
Todos están muy llenos de mierda,
nacidos y criados por hipócritas.
Corazones reciclados, pero nunca salvados.
Desde la cuna hasta la tumba,
somos los niños de la guerra y la paz,
desde Anaheim hasta el Medio Oriente,
somos las historias y los discípulos del
Jesús de los Suburbios.
La tierra de hacer creer,
pero que no cree en mí.
La tierra de hacer creer...
Yo tampoco creo
¡y no me importa!
¡no me importa!
¡no me importa!
¡no me importa!
¡no me importa!
Querido, amado, ¿estás escuchando?
No recuerdo ni una sola palabra de lo que decías.
¿Somos dementes o yo estoy perturbado?
La cuestión está en el medio, entre la locura y la inseguridad.
Oh, terapia, ¿podrías por favor llenar el vacío?
¿Soy un retardado, o solo estoy demasiado feliz?
Nadie es perfecto y yo me mantengo acusado
a falta de una mejor palabra, y esa es mi mejor excusa.
Vivir sin respirar
es morir en la tragedia,
huir, huir lejos
para encontrar aquello en lo que crees.
Y yo dejo detrás
este huracán de putas mentiras.
He perdido mi fe en este...
Este pueblo, que no existe.
Así que corro, huyo lejos
hacia la luz de los masoquistas.
Y yo dejo atrás
este huracán de putas mentiras.
Y yo caminé esta línea
un millón y una malditas veces.
Pero no esta vez...
No siento vergüenza alguna, no pediré perdón
cuando no hay hacia dónde ir.
Huyendo del dolor cuando has sido victimizado.
Cuentos de otro destrozado...
Hogar.
Estás dejando...
Estás dejando...
Estás dejando...
Ah, estás dejando tu hogar.