En 1978 en la ciudad de Torreón, Coahuila, María Estela De Avila Guerrero abre las puertas e inicia con su consultorio podológico.
Para mi tía fue un logro muy grande ya que su esposo había fallecido y no contaba con recursos para poder salir adelante junto con sus cinco hijos, solo le quedaba el conocimiento que su esposo le había compartido años atrás.
Gracias a su dedicación y esfuerzo ella fue el motor que impulso que la podología en esa ciudad se hiciera notar.
Ser el mejor centro podológico de la ciudad, poder llegar a más personas y brindarles el mejor servicio.
Mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, brindándoles un espacio seguro, higiénico y de calidad para sus pies.