Nuestra historia empieza como la de cualquier otra, como la mayoría de personas Claudia y yo, Renzo, tenemos una gran fascinación por las pizzas, dado que mi señora madre trabajaba todo el día y a menudo no cocinábamos en casa, yo era mucho de comer en la calle, restaurantes y comida rápida.
Y por el destino pienso yo, muy cerca al trabajo de mi mama existía una pizzería a solo unas casas, donde muy a menudo iba a comprar pizza, era un loco apasionado por la hawaiana, soy de esas personas que llegan a un restaurante y solo existe ese plato, no necesitas ver la carta, ya sabes que pedirás ese plato que tanto quieres.
De tantas veces que cenábamos juntos, Claudia y yo, casi siempre era comida rápida, y el 80% era Pizza.
De un momento a otro deje de frecuentar el trabajo de mi mama, y comencé a pasar varias tardes en casa de Claudia, mi cena era un tradicional lonche peruano, de momento estaba bien todo, pero siempre extrañaba la comida rápida, en especial la pizza.
Converse esto que sentía con Claudia y de vez en cuando salíamos al centro de la cuidad por nuestros antojos, paso el tiempo, y revisando los gastos que hacía en la comida, me di cuenta que era excesivo los gastos que hacía, entonces se me paso por la cabeza, hacer nosotros mismo la pizza, y ver que tal nos salía,
¡Entonces empezó todo, se lo comenté a Claudia y con todo esto, ella me comento que su abuelo preparaba sus propias pizzas y podríamos copiar su receta, y pensé, que estamos esperando!, con el dinero que ahorraría, me podría comer hasta 2 pizzas enteras, yo solo, con su experiencia y las grandes ganas que tenia de comer pizza, no faltaba nada, y así fue, empezamos a preparar la pizza.
Pero no todo era color de rosa, lastimosamente, las primeras veces no salió como lo esperábamos, tuvimos una pizza galleta, es decir demasiado crujiente, y la salsa no estaba en el punto que nos gustaba, pero no nos rendimos, en el transcurso de los días seguimos preparando, y tras varios intentos, llegamos a mejorar la pizza haciéndola más rica que las primeras veces.
Después de realizar muchas pizzas, empezamos a compartir con la familia y vimos que el sabor les gustaba, la salsa estaba en el punto exacto, pero faltaban algunos pequeños detalles en la masa…
Claudia fue la que se interesó más por este tema y se puso a investigar, busco y busco, hasta que le dio el toque exacto en la masa del pan.
Ya con ese punto exacto pensamos y decidimos hacer conocer nuestro sabor y aquí estamos, buscando la satisfacción de las personas con nuestra pizza hecha en casa, con mucho amor y delicadeza.
Buscamos ser una de las marcas sonadas en nuestra región gracias a nuestro servicio y buen sabor