El objetivo del juego de blackjack es lograr una puntuación lo más cerca posible del 21. Esto debe lograrse sin pasarse del 21. Si no llegas al 21, el objetivo del juego es conseguir una puntuación mayor a la del crupier. Por ejemplo, un apostador saca un 10 y un 8 y por esa razón su puntuación es de 18. El crupier tiene un 9 y un 8, es decir, su puntuación es de 17. En este ejemplo, la puntuación del apostador es mayor que la del crupier y está más cerca del 21, y por esa razón, el apostador gana.
En términos más sencillos, el objetivo principal del juego de blackjack es conseguir un as y una carta con valor de 10 para llegar a una puntuación total de 21.
El juego consiste en los jugadores sacando cartas que tienen un valor específico. Por ejemplo, todas las cartas de 2 a 10 tienen un valor basado en el número que aparece en la carta. Es decir, que un 5 de corazones tiene un valor de 5 y un 9 de picas tiene un valor de 9. Es importante tener en cuenta que el palo de la carta no tiene influencia en su valor. Eso quiere decir que un 4 de diamantes y un 4 de corazones tienen el mismo valor de 4.
Las cartas del 2 al 10 tienen el valor del número de la carta.
Todas las cartas de la corte: jotas, reinas y reyes del mazo tienen un valor de 10 cada una. El as es considerado la única carta diferente porque tiene dos valores, es decir, el as puede contarse como 11 o como 1 y esto lo determinará la combinación de cartas que el jugador tenga. Por ejemplo, si un jugador saca un as y un 9, entonces es probable que cuenten el as como un 11, dándole al apostador un conteo total de cartas de 20 (11+9).
Sin embargo, si el apostador saca un 3 y un as, pueden escoger que el as sea un 1 y solicitarle al crupier una carta adicional (pedir).
Las cartas de la corte valen 10 y el as vale 1 u 11. Una carta de la corte combinada con un as es un blackjack, es decir, 21.