PREGUNTAS FRECUENTES

¿A partir de qué edad un niño puede ser parte de un grupo?


No existe una edad preestablecida. Lo que hay que considerar es la etapa del desarrollo en la que se encuentra cada niño/a.

Antes de poder incluirlo en un espacio con pares, el niño tuvo que haber tenido la experiencia de compartir y disfrutar del encuentro e interacción con un adulto especial.


¿Cuánto dura un grupo?


La carga horaria de los grupos es variable y dependerá del perfil de los chicos y de su capacidad de regulación y atención.

Si consideramos la “duración” como la continuidad del grupo proyectada en el tiempo, desde nuestra experiencia podemos contarles que suele suceder que el grupo permanezca a través de varios años, ya que es un espacio que los chicos eligen y disfrutan. Mientras el grupo siga creciendo y cada miembro se enriquezca al formar parte de él, se sostiene, modificándose los objetivos según las etapas que van transitando.

¿Un niño/joven sin lenguaje verbal puede ser parte de un grupo?

¡Definitivamente! En nuestro caso, los grupos surgieron justamente a partir de pensar en aquellos niños que tenían menos oportunidades de ser parte de un espacio con pares porque no contaban con un lenguaje hablado. La experiencia nos demostró que no solamente pueden ser parte de un grupo, sino que lo disfrutan muchísimo y se enriquecen enormemente de estos espacios.


¿Qué diferencia al grupo terapéutico de otros grupos?


En el caso del grupo terapéutico, el foco está puesto principalmente en el encuentro, y todas las actividades y propuestas están dirigidas a generar las condiciones, las experiencias y las herramientas necesarias para que eso suceda.


¿Es obligatorio que la familia participe para que el grupo funcione?


Los niños son parte de ese primer grupo que es la familia. En la medida en que la familia también vaya encontrando su lugar en el grupo de padres/cuidadores, la inclusión de los niños/jóvenes en otros espacios sociales se hará más sencilla.

La participación en un grupo requiere del compromiso de todos, pero no un compromiso marcado desde el "deber ser", sino nacido desde la propia motivación, desde entender que es importante y significativo para uno. Nuestra tarea como facilitadores es ofrecer el espacio y acompañar el proceso para que esto suceda, entendiendo que no se dará de un día para el otro, sino que es una construcción paulatina, a un ritmo que no se puede prever, dado que será único de cada grupo, cada miembro y cada familia.


¿Cómo afectan las autoestimulaciones y/o conductas desafiantes en la dinámica grupal?


Tanto las autoestimulaciones, como cualquier otra conducta, forman parte del perfil de ese niño/a o adolescente en particular, y dentro del grupo se busca trabajar con ellas desde un lugar respetuoso, partiendo de la escucha y observación, para entender qué es lo que nos está mostrando o expresando cada niño/a a través de ellas, para luego pensar estrategias que sirvan a los fines tanto individuales como grupales.

Todo lo que emerge en el grupo es una oportunidad de aprendizaje para todos.

Las intervenciones sobre las conductas solo se realizan en la medida en que estas no sean funcionales y se conviertan en un obstáculo para estar y participar en el grupo.

Si las conductas son peligrosas para el resto de los miembros o para la propia persona, o si nos hablan de un estado de desregulación, buscaremos la forma de brindar un ambiente seguro para todos. Es por esto que en el grupo participa tanto un coordinador como un co-terapeuta. Este último puede trabajar individualmente con uno de los participantes cuando sea necesario, respondiendo a sus necesidades en aquel momento y permitiendo a su vez el desarrollo de la dinámica grupal. Aun así hay que reconocer que, como en todo grupo humano, hay momentos en que el estado de uno de los miembros afecta de tal manera al grupo, que hace que las prioridades se modifiquen y tengamos que trabajar sobre el emergente, pero esto no difiere de cualquier otro grupo. Siempre estará en primer lugar el bien-estar de cada uno de los miembros.

Extraído de: "Lo que no te contaron acerca del Autismo. Capitulo 12: Construyendo un puente hacia la socialización" Ed. Bonum

Autoras: Florencia Salaberry y Pierina Landolfi