En nuestra familia, el vino siempre ha tenido manos y nombre propio.
El de nuestro abuelo Fermín.
Todavía recordamos cómo lo hacía—con el esfuerzo de sus pies y la sabiduría de sus manos.
Ese recuerdo es lo que nos ha traído hasta aquí, a embotellar un sueño familiar.
¿Por qué Peroles?. Es el mote familiar, y cómo se nos conoce en el pueblo.
Somos dos primos de Mojados y Arrabal de Portillo (Valladolid).
Un día decidimos que el orgullo de nuestro apodo familiar merecía vivir en una copa.
Miguel, agricultor, comparte su pasión por el vino con su primo Antonio.
Miguel cuida una finca de viñas de Verdejo en Mojados, el corazón de la Tierra de Medina. Allí, la tierra nos enseña, en cada cosecha, qué necesita el vino antes de que el paladar lo perciba. Seleccionamos cada grano con el respeto que aprendimos de quienes nos precedieron.
Aunque no somos bodegueros—eso lo dejan en manos de expertos—, somos los guardianes del fruto. El control de la calidad comienza en nuestra viña y termina en tu mesa.
Verdejo de Mojados. Limpio. Honesto. Personal.
Un blanco que respeta la raíz de su territorio. Que brinda frescura pero con carácter. Que cuenta la historia de dos primos que quisieron honrar a su abuelo sin perder la mirada en el futuro.
Este no es un vino de gran producción. Es un proyecto personal. Un trozo de nuestra historia en cada botella.
Si has llegado a esta web, es porque eres alguien importante para nosotros.
No hacemos vino para todos. Hacemos vino para quienes entienden que detrás de una etiqueta está el trabajo de una generación y el recuerdo de otra.
De nuestra tierra, con nuestro nombre.
Para ti.