La mayoría de las fragancias femeninas contienen notas florales, y muchas fragancias para hombre también contienen un toque floral. Cuando las flores son el olor dominante, decimos que el perfume pertenece a la familia floral, la más popular dentro del mundo de los perfumes. Las fragancias florales son fáciles de reconocer nada más olerlas.
Entre los elementos más importantes podemos encontrar el jazmín, las rosas, las flores de naranjo, peonías y magnolias.
Esta familia olfativa es perfecta para eventos de día y tarde.
Los perfumes amaderados son fragancias elegantes, profundas y persistentes. Evocan un carácter tranquilo, confiado, cálido y extrovertido. Estas fragancias se caracterizan por su calidez y opulencia, y se asocian principalmente a perfumes masculinos. Como base podemos reconocer esencias de cedro, pachulí, sándalo y vetiver. Se recomienda su uso para eventos de tarde y noche.
Muchos perfumes de esta familia son masculinos, otros son unisex, y algunos tienen un carácter inequívocamente femenino. Su composición se centra en los olores del sándalo, cedro, oud, patchouli y vetiver. Las fragancias amaderadas suelen incluir también notas cítricas, frutales, especiadas, herbales o de musk.
La familia oriental incluye fragancias masculinas y femeninas. Son perfumes cálidos, sensuales, dulces y especiados. Contienen ingredientes como la vainilla y haba tonka. También suelen contener notas amaderadas, especialmente sándalo, acompañadas a menudos por especias y flores exóticas.
Su composición parte principalmente de la adición de esencias como la vainilla, el ámbar, el tabaco, la resina, las especias exóticas y las maderas.
Este aroma es sumamente recomendable para eventos de tarde y noche, suele ser seductor y voluptuoso.
las fragancias pertenecientes a esta familia suelen ser creaciones muy intensas, sensuales, cálidas y dulces. Creaciones muy completas y que, normalmente, evolucionan con la temperatura corporal y a lo largo de su uso.
Los perfumes de la familia Chipre (o Chypre) son cálidos, secos y profundos. Casi siempre, el aroma principial es un acorde de musgo de roble, bergamota, patchouli y láudano. Este aroma se complementa en ocasiones con matices de flores, frutas o maderas.
Engloba fragancias limpias, frescas y volátilesbasadas en esencias de crítricos y aceites esenciales de limón, naraja, pomelo, mandarina y bergamota. Se trata de fragancias juveniles, muy recomendables para utilizar durante el día y en primavera-verano.
Los perfumes de la familia Fougère son muy populares como fragancias para hombre, aunque los primeros perfumes de este tipo fueron creados para mujer. Casi siempre, un Fougère contiene lavanda y musgo de roble. También suelen tener notas de geranio, vetiver, bergamota y cumarina.
El nombre de esta familia se debe al perfume Fougère Royale de 1882.
Es la familia que hace referencia a las primeras Aguas de Colonia. Fragancias frescas, limpias y muy volátiles (por lo general suelen tener menos duración). Composiciones basadas en esencias de frutas cítricas como aceites esenciales extraídos de las cáscaras del limón y la naranja, así como del pomelo, mandarina y bergamota. Estas notas suelen combinar muy bien con flores y madera, obteniendo un aroma más femenino o masculino.
Las fragancias pertenecientes a la familia cítrica son jóvenes, alegres y normalmente creaciones unisex, recomendables para el día a día y para estaciones de calor.
De origen tanto natural como sintético, las notas de cuero son unas de las más antiguas en perfumería. Normalmente suelen ir acompañadas de notas ahumadas, atabacadas o amaderadas; dando lugar a fragancias secas y muy intensas. En ocasiones se aligeran con toques florales o cítricos para darles luminosidad y un acabado agradable. A esta familia pertenecen perfumes elegantes, sobrios y, en su mayoría, fragancias siempre masculinas.