Principios.
Principios.
La Peña Charra Nacional Juan Alférez Delegación Puebla, fundamenta su actuar en los valores que han dado grandeza a la Charrería y que, generación tras generación, han fortalecido el carácter de quienes abrazan esta noble tradición.
Nuestros principios son la guía que orienta cada una de nuestras actividades, relaciones y decisiones. El respeto, la honestidad, la lealtad, la responsabilidad, la fraternidad y el amor por México constituyen los pilares sobre los que construimos nuestra comunidad.
En esta sección se reúnen el Decálogo del Charro, el Código de Conducta y los lineamientos que reflejan el compromiso de nuestros integrantes con la preservación de las tradiciones mexicanas y con una convivencia basada en el honor, la dignidad y el espíritu de servicio.
Porque la verdadera esencia de la Charrería no solo se demuestra en el lienzo, sino en la forma en que vivimos y transmitimos sus valores cada día.
Decálogo del Charro
Autor: Don Juan Ramón Gómez y Viveros.
La palabra de un charro tiene el mismo valor que su firma. La confianza, la honestidad y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace son la base de una reputación construida con honor.
Ser charro implica mantener una conducta ejemplar en todos los ámbitos de la vida, recordando que cada acción refleja los valores y la imagen de nuestra tradición.
La Charrería es un legado histórico y cultural que debe ser valorado, protegido y transmitido con respeto a quienes continuarán esta tradición.
El caballo es parte fundamental de la vida charra. Su bienestar, cuidado y respeto reflejan la nobleza y sensibilidad de quien lo monta.
Todo logro requiere esfuerzo, dedicación y preparación permanente. La mejora continua es una responsabilidad personal de todo charro.
La lealtad fortalece los vínculos de confianza y unión. Un verdadero charro permanece firme junto a quienes comparte ideales, responsabilidades y compromiso.
La experiencia y los conocimientos nunca son absolutos. La humildad permite crecer, escuchar y seguir aprendiendo de quienes nos rodean.
El mejor legado se construye a través del ejemplo. Las nuevas generaciones aprenden observando conductas que reflejan respeto, responsabilidad y amor por las tradiciones.
Preservar la tradición implica difundirla y fortalecerla, manteniendo vivos sus principios mientras se acerca a nuevas generaciones y contextos contemporáneos.
La Charrería trasciende el deporte y la afición; es una filosofía basada en valores, identidad, servicio y amor por México que debe reflejarse en la vida diaria.
Código de Conducta
Autor: Peña Charra Nacional.
1.- El Charro debe ser profundamente respetuoso de los SÍMBOLOS PATRIOS. Especialmente la Bandera y el Himno Nacional.
2.- El Charro ante todo, debe promover el respeto al traje de charro, usándolo correctamente, así como, a sus personajes y a la tradición charra.
3.- El Charro debe de tener un gran respeto a los compañeros Charros, a los Jueces, locutores, a los caballerangos, al personal de servicio y muy especialmente al PÚBLICO.
4.- El Charro ante todo es un caballero y debe pugnar por el prestigio de la Charrería en todos los niveles y en cualquier lugar.
5.- La charrería es una forma de vida que implica solidaridad entre todos sus miembros.
6.- El charro es una persona de FE.
--- Fe en Dios,
--- Fe en sus Instituciones,
----Fe en sus Tradiciones, y
--- Fe en sus colegas charros.
7.- El Charro privilegia y respeta la participación de la mujer en lo deportivo y social.
8.- El charrear bien también implica el saber ganar y perder. En cualquiera de los dos resultados se tiene que ser respetuoso.
9.- El Charro ante todo debe de ser una persona tolerante y respetuosa de las reglas deportivas, sociales y de urbanidad.
10.- El Charro está obligado a trabajar en equipo, y el equipo es, toda la charrería.
11.- El Charro para practicar sus suertes no necesita estar bajo el influjo del alcohol o cualquier otra sustancia tóxica.
12.- El Charro debe evitar a toda costa, competir utilizando métodos desleales.
13.- El caballo para el Charro es su complemento, y debe ser tratado como su gran amigo.
14.- El ganado que se utiliza para practicar la charrería debe ser cuidado más que si fuera propio y de preferencia debe ser manejado por profesionales.
15.- El Charro debe estar siempre dispuesto en apoyar, celebrar y difundir las fiestas nacionales o de su región, especialmente las que tienen su origen en nuestras tradiciones y en las raíces de nuestros pueblos.
16.- El charro, las asociaciones de charros y los seguidores de la charrería deben apoyar en DIFUNDIR E IMPLEMENTAR EL PRESENTE CÓDIGO DE CONDUCTA.
Los principios que aquí se presentan no son únicamente normas de conducta; son el reflejo de los valores que han dado identidad y fortaleza a la Charrería a lo largo de generaciones. Constituyen una guía para quienes buscan honrar esta tradición con respeto, responsabilidad y compromiso.
En la Peña Charra Nacional Juan Alférez Delegación Puebla, creemos que la grandeza de un charro no se mide solo por sus habilidades en el lienzo, sino por la integridad de sus actos, la nobleza de su carácter y la congruencia con la que vive sus valores cada día.
Que este Decálogo y este Código de Conducta sirvan como inspiración para fortalecer nuestro amor por México, nuestro respeto por las tradiciones y nuestro compromiso de transmitir a las nuevas generaciones el legado que con orgullo hemos recibido.
Porque la Charrería no es solamente una herencia que recibimos, sino un legado que tenemos la responsabilidad de conservar, dignificar y entregar fortalecido a quienes vendrán después de nosotros.
"Mientras existan mujeres y hombres de honor dispuestos a vivir estos principios,
la esencia de la Charrería seguirá cabalgando en el corazón de México."