Hoy en día, es normal encontrar que diversas empresas alardean al afirmar que sus organizaciones promueven el alto desempeño a través de sus equipos de trabajo mientras sus resultados y procesos evidencian todo lo contrario.
¿Por qué se dan este tipo de afirmaciones cuando los resultados no lo avalan? Esto es muy sencillo, las exigencias en el mundo empresarial y/o la instalación de los diversos sistemas operativos adoptados por las empresas corporativas les exigen a los líderes mediante equipos de trabajo desplegar sus prácticas a lo largo y ancho de la organización para así garantizar la sostenibilidad y desarrollo del sistema, por tal motivo, la alta administración ve al alto desempeño como un bocado exquisito del cual todos quisieran comer para cumplir las directrices corporativas, proyectar sus resultados y por ende a sus organizaciones; desencadenando esto a que fácilmente los líderes contraigan el compromiso de implementar organizaciones de alto desempeño sin tener el conocimiento total de las exigencias e implicaciones que esto conlleva......
Hoy en día, es normal encontrar que diversas empresas alardean al afirmar que sus organizaciones promueven el alto desempeño a través de sus equipos de trabajo mientras sus resultados y procesos evidencian todo lo contrario.
¿Por qué se dan este tipo de afirmaciones cuando los resultados no lo avalan? Esto es muy sencillo, las exigencias en el mundo empresarial y/o la instalación de los diversos sistemas operativos adoptados por las empresas corporativas les exigen a los líderes mediante equipos de trabajo desplegar sus prácticas a lo largo y ancho de la organización para así garantizar la sostenibilidad y desarrollo del sistema, por tal motivo, la alta administración ve al alto desempeño como un bocado exquisito del cual todos quisieran comer para cumplir las directrices corporativas, proyectar sus resultados y por ende a sus organizaciones; desencadenando esto a que fácilmente los líderes contraigan el compromiso de implementar organizaciones de alto desempeño sin tener el conocimiento total de las exigencias e implicaciones que esto conlleva.