Leonardo DiCaprio interpreta a Rick Dalton, un actor de series del Oeste que ve cómo su carrera empieza a desmoronarse en plena transformación de la industria cinematográfica.
Con este papel, DiCaprio muestra la vulnerabilidad de un hombre atrapado entre el miedo al fracaso y la nostalgia por la gloria pasada.
Su actuación fue nominada al Óscar a Mejor Actor y es considerada una de las más complejas y emotivas de su carrera.
Brad Pitt da vida a Cliff Booth, el doble de riesgo y mejor amigo de Rick Dalton. Carismático, tranquilo y con un aire misterioso, Cliff representa la lealtad y el lado más humano del mundo del espectáculo.
La interpretación de Pitt fue ampliamente elogiada y le valió el Óscar a Mejor Actor Secundario en 2020.
Su personaje se convirtió en uno de los más icónicos del cine reciente por su naturalidad y su fuerza en pantalla.
Margot Robbie interpreta a Sharon Tate, la actriz en ascenso que simboliza la inocencia y los sueños de Hollywood en los años 60.
Tarantino utiliza a Tate como representación de la esperanza y la luz en contraste con la decadencia de otros personajes.
Robbie aporta ternura, frescura y un homenaje respetuoso a la figura de Tate, ofreciendo una de las interpretaciones más delicadas de su filmografía.