Esta técnica de gestión japonesa nació durante la Segunda Guerra Mundial como un movimiento de mejora de la calidad, productividad y competitividad de la organización. Basada en cinco principios simples, tiene por objetivo eliminar los obstáculos que impidan una producción eficiente.
Desde su creación, esta técnica trae una mejora sustantiva en la rentabilidad, la higiene y la seguridad de los trabajadores en los procesos productivos. Su aplicación abarca desde un puesto ubicado en una línea de montaje de automóviles, hasta el escritorio de una secretaria. Las 5S se dividen en:
1. Seleccionar (Seiri): Desechar lo que no se necesita.
Consiste en eliminar gradualmente de todo los elementos innecesarios.
Beneficios: Liberación de espacio, reducción de los tiempos de acceso al material o a otros elementos necesarios, eliminación de productos deteriorados, facilitación del control visual de todo lo necesario,
2. Ordenar (Seiton): Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Implica organizar los elementos anteriormente clasificados como necesarios para encontrarlos con facilidad, mejorando así la visualización.
Beneficios: Acceso rápido a elementos que se requieren , eliminación obsoletos.
3. Limpiar (Seiso): Limpiar y prevenir la suciedad y el desorden.
Seiso implica inspeccionar durante el proceso de limpieza, identificando foco de suciedad cualquier tipo de problema que exista.
Beneficios: Reduce el potencial riesgo de accidentes, mejora el bienestar físico y mental, disminuye los despilfarros de materiales.
4. Estandarizar (Seiktsu): Estabiliza el funcionamiento de todas las reglas definidas en las etapas precedentes, con mejoramiento y evolución de la limpieza.
Ratifica todo lo que se ha realizado y aprobado anteriormente, ya que un sitio debe estar completamente ordenado antes de aplicar cualquier tipo de estandarización.
Beneficios: Estabiliza las mejoras alcanzadas replicándolas en otras áreas, mejora la imagen interna y casa, eleva el nivel de satisfacción y motivación del personal.
5. Mantener (Shitsuke): Establecer autodisciplina y convertir en hábito el empleo.
Se refiere a la voluntad de hacer las cosas creando un entorno en base a buenos hábitos, mediante entrenamiento y puesta en práctica de estos conceptos. Así, la mejora alcanzada con las 4S anteriores se convertirá en una rutina de sus labores.
Beneficios: Mantiene lo logrado y da viabilidad a una filosofía de mejora continua; aumenta considerablemente calidad de vida, reduciendo el tiempo de búsqueda, las pérdidas, los atrasos y compras innecesarias.
A grandes rasgos, es buena idea deshacerse de estas cosas:
1. Todo lo que no es de tu talla.
2. Todo lo que no te hace sentirte cómodo aunque te quede bien.
3. Todo lo que ocupa mucho espacio y el uso que se le da no justifica el lugar ocupado.
4. Todo lo que no se usa y solo se guarda por si acaso o porque está nuevo.
5. Aquello a lo que no le tienes gran apego emocional.
6. Lo que está desfasado, no pasado de moda, sino obsoleto.
7. Las cosas rotas que llevan años rotas esperando un arreglo que nunca llega.
8. Parte de los muñecos y juegos de cuando eras niño.
9. Los recuerdos y cartas e incluso fotos que hace años que no miras o lees.
10. Aquello que tengas repetido en gran cantidad.
11. Libros que no te han gustado especialmente y solo guardas porque los libros no se tiran.
12. Apuntes escolares.
13. Documentación de más de cinco años.
14. Papeleo vario que guardas solo por revisarlo.
15. Garantías caducadas y manuales de instrucciones.
16. Y, en definitiva, todo lo que no usas, no vas a usar, o no te va a hacer feliz.