Es el arte de organizar de manera lógica y sensible una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico anímicos. El concepto ha ido evolucionando desde su origen en la Antigua Grecia, en que se reunía sin distinción a la poesía, la música y la danza como un solo arte único. Desde hace varias décadas se ha vuelto más compleja la definición de qué es y qué no es la música, ya que destacados compositores en el marco de diversas experiencias artísticas fronterizas han realizado obras que, si bien podrían considerarse musicales, expanden los límites de la definición de este arte.
La música, como toda manifestación artística, es un producto cultural. El fin de este arte es suscitar una experiencia estética en el oyente, y expresar sentimientos, emociones, circunstancias, pensamientos o ideas.
La música es un estímulo que afecta el campo perceptivo del individuo; así, el flujo sonoro puede cumplir con variadas funciones (entretenimiento, comunicación, ambientación, diversión, etc.).
El género musical pasillo está ligado a entramados culturales, agentes sociales, significaciones, valores, funciones, usos, formas.
Es una expresión de la identidad musical del Ecuador, representa el alma del pueblo ecuatoriano. El pasillo es un poema que se canta, es una música inolvidable que al cantarlo habremos reconocido, comprendido y amado a nuestra patria.
Es el género musical nacional ecuatoriano por excelencia y se canta en todas las regiones y en todos los estratos sociales. Es la música nacional de mayor convocatoria y forma parte del acervo de la identidad nacional. Es el referente nacional, es la semilla que da el origen a las manifestaciones sentimentales del cholo costeño, el montubio y también el citadino.
El pasillo representa pertenencia, pues sería una de las características que definen la identidad como ecuatorianos y que los distingue de otros. El Pasillo Ecuatoriano posee determinadas características adquiridas paulatinamente en el Ecuador; lo que le distingue de otras variedades de pasillo que se expresa en Colombia o Venezuela. Además, el Pasillo es parte fundamental de la denominada “música nacional”.
A más de ser el pasillo por sí mismo un elemento de identidad para las comunidades también fortalece la identidad a través de sus letras, cuando estas abordan temas característicos e icónicos de ciertos lugares, que contribuyen a fortalecer la identidad de los pueblos.
El pasillo ecuatoriano cohesiona a la comunidad que lo escucha y lo interpreta, muchas veces borra las barreras intergeneracionales, además mantiene la memoria viva cuando se recuerdan a destacados compositores, arreglistas musicales e intérpretes que ya están en la memoria colectiva.
El pasillo se relaciona con varios ámbitos del patrimonio inmaterial, con música de guitarra, violín, requinto, bandolín y piano para la interpretación de canciones; con los usos sociales, rituales y actos festivos para la alabanza a santos patronos y procesiones; con las tradiciones y expresiones orales en la producción de poemas; y finalmente con las técnicas y expresiones artesanales en la construcción de guitarra, requinto, violín, bandolín y piano.
Tiene una importancia relevante no sólo en lo musical sino también en la memoria histórica de la población, pues las serenatas, los conciertos, los lugares, los medios de comunicación en donde se escuchaban pasillos forman parte de la historia ecuatoriana.
El término de música urbana hace referencia a todos aquellos estilos musicales que nacen durante los años 80. Hablamos, ni más ni menos, que del auge del soul, el hip hop y la música R & B. Durante sus inicios, este concepto se utiliza de manera despectiva para mencionar las comunidades afroamericanas que dieron origen a todos estos ritmos.
La incorporación de nuevos artistas y la mezcla de estilos ha hecho que la música urbana siga creciendo y evolucionando hasta lo que conocemos hoy en día. Un movimiento que reivindica mensajes, estilos propios y visibilidad de los barrios más desfavorecidos.
La década de los 90 ha sido clave para el éxito tan rotundo de este nuevo concepto y combinación de estilos. Incluso, en los últimos años, se ha llegado a convertir en un auténtico fenómeno de masas. Referentes de la música urbana actual Las listas más escuchadas de música están llenas de cantantes y artistas de música urbana. Este estilo musical está en boca de todos y es tendencia en prácticamente todo el mundo.
Bad Bunny, Ozuna, J Balvin y Karol G, entre otros, son auténticos referentes de este urban music que tanto gusta entre los jóvenes y no tan jóvenes. Pero no solo los artistas latinoamericanos son los principales abanderados de la música urbana. También en nuestro país podemos disfrutar de grandes voces que representan estos nuevos estilos. Aunque la mayoría de ellos ya se te habrán venido a la cabeza, nos referimos a figuras de la talla de Rosalía, C Tangana, Omar Montes, Bad Gyal y Lola Índigo, entre otros muchos.
El movimiento del rap y del hip hop también ha vuelto con fuerza a estar en tendencia en las calles, conciertos y festivales del país. En este estilo encontramos a artistas como Cruz Cafuné, Quevedo, Delaossa y Natos & Waor. Todos ellos encabezan y lideran este sonido más urbano y underground.