Un santo de nuestro tiempo
que vivió y predicó en la parroquia
SU CARISMA
Ha sido una maravillosa y genial expresión de la caridad cristiana, una de las personalidades más eminentes del siglo pasado por su fe, vivida abiertamente. Tuvo el temple y el corazón del Apóstol San Pablo, tierno y sensible hasta las lágrimas, infatigable y audaz hasta el heroísmo. Ha mostrado a todos el camino del bien. Siempre atento y solícito a las necesidades de los pobres, sentidos como tesoros y perlas preciosas. El corazón de este estratega de la caridad fue «sin fronteras porque estaba dilatado por la caridad de Cristo». Este humilde hijo de un empedrador de caminos proclamaba que la perfecta alegría no puede ser otra que la perfecta entrega de sí mismo a Dios y a los hombres, a todos los hombres. Don Orione fue un sacerdote todo de Dios y todo de los hombres. Dedicó su vida entera a amar y servir al Señor en los más humildes, en los más pobres y desposeídos. «Sólo la caridad salvará al mundo» fue la convicción que marcó su vida; una caridad necesaria y urgente para llenar los surcos que el odio y el egoísmo habían abierto en su época. Esta convicción le llevó a fundar la Pequeña Obra de la Divina Providencia (1903), congregación que se extendió en su Italia natal y en tierras de misión, en varios países de Latinoamérica. Hoy en día está presente en más de treinta países.
El mensaje de Don Orione es una invitación a mirar la realidad para transformarla con la caridad. Una caridad que se realiza no como paliativo asistencial, sino como promoción de justicia, de dignidad humana y de salvación integral del hombre y de la sociedad.
"Tenemos que ser santos, pero no tales que nuestra santidad pertenezca sólo al culto de los fieles o quede sólo en la Iglesia, sino que trascienda y proyecte sobre la sociedad tanto esplendor de luz, tanta vida de amor a Dios y a los hombres que más que ser santos de la Iglesia seamos santos del pueblo y de la salvación social" Don Orione.
SU PRESENCIA EN LA PARROQUIA
Don Orione visitó la parroquia durante los años 1934, 1935, 1936 y 1937. Él tenia su habitación, que hoy en día se conserva y se puede visitar. En el mismo, hoy convertido en museo, encontramos la pileta que él utilizaba, la cama, el escritorio, cartas, fotos, ornamentos, etc.
En sus visitas a nuestra parroquia, en su mayoría, en los meses de verano aprovechaba para hacer retiros, visitar la comunidad y estar con sus sacerdotes.
RECORRIDO VIRTUAL AL MUSEO DE DON ORIONE