ADORACIÓN
Hora santa para niños
¡Queremos consolar a Jesús!
Empezamos guardando silencio, poniendo nuestro corazón y nuestra mente en Jesús, sólo en Jesús. Recordar a los niños dónde estamos, con quién estamos, quién es Él y quiénes somos nosotros y, por tanto, cómo debemos estar.
EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO.
Padrenuestro, Ave María y Gloria al Padre.
CANCIÓN:
Alabado sea el Santísimo
Alabado sea el Santísimo
Sacramento del altar
y la Virgen concebida
sin pecado original
El manjar más regalado
de este suelo terrenal
es Jesús Sacramentado,
Dios eterno e inmortal.
Celebremos con fe viva
este Pan angelical
y la Virgen concebida
sin pecado original.
Es el Dios que da la vida,
y nació en un portal,
de la Virgen concebida
sin pecado original
Jesús está aquí, en la custodia, en el Santísimo Sacramento. Por eso hacemos un acto de fe, como los niños de Fátima:
“Dios mío, yo creo, te adoro, espero y te amo.
Y te pido perdón por los que no creen,
no adoran, no esperan y no te aman”.
Comenzamos cantando
Jesusito de mi vida
Jesusito de mi vida
Eres niño como yo
Por eso te quiero tanto
Y te doy mi corazón
¡Tómalo! ¡Tómalo!
Tuyo es, y mío no.
¡Tómalo! ¡Tómalo!
Tuyo es, y mío no.
Jesusito de mi vida
Eres niño como yo
Por eso te quiero tanto
Y te doy mi corazón
¡Tómalo! ¡Tómalo!
Tuyo es, y mío no.
¡Tómalo! ¡Tómalo!
Tuyo es, y mío no.
Catequista:
Son tantos los que no te quieren, Jesús... Son tantos los que dicen cosas tan feas de Ti... Pero nosotros sí te queremos, por eso estamos aquí, para consolarte; por eso queremos decirte muchas cosas bonitas que alegren tu corazón, por eso te decimos:
(Cada niño/a lee una frase y después de cada frase cantamos “Jesús, Jesús, ven a mi ”).
1.- Muchos niños no te quieren pero yo te quiero muchísimo.
2.- Tú has dado la vida por mí, toma ahora la mía.
3.- Tú dijiste: “Tomen y coman, esto es mi Cuerpo”, prepárame para recibirte.
4.- Señor, yo nunca te cerraré la puerta.
5.- Jesús, quiero consolarte.
6.- Señor, te necesito, ven a mi corazón.
7.- Jesús, te quiero mucho.
8.- Jesús, Tú deseas entrar en mi corazón y yo deseo que vengas a mí.
9.- Parece pan, pero es tu Cuerpo.
10.- Parece vino, pero es tu Sangre.
11.- Todos te abandonaron pero yo no quiero dejarte solo.
12.- Tú dijiste: “Dejad que los niños vengan a Mí”, y aquí estoy.
13.- Nadie me quiere como Tú.
Oramos en silencio, sintiendo que Jesús está presente en el Santísimo
Canción de meditación
Te entrego todo mi amor
Traigo mis penas, traigo mi amor,
traigo todo lo que yo tengo, te lo entrego a vos.
Te entrego todo, mi Dios
Te traigo todo lo que soy.
Para que me llenes y que
transformes mi corazón.
Para que me llenes y transformes mi corazón.
Traigo mis dudas, traigo mi error
Traigo todo lo que me cuesta,
te lo regalo a vos.
Guía una catequista:
• Jesús nuestro, Tú nos has dado tantas cosas... Te damos gracias por todo lo que hemos recibido de Ti, pero de una forma especial queremos darte las gracias por habernos dado por madre a tu misma Madre, la Virgen María. Sabemos que yendo de su mano estamos seguros. Ella quiere llevarnos al Cielo y lo hará si le dejamos que nos guíe. Por eso nos queremos consagrar a Ella, meternos en su corazón, para que Ella nos proteja del mal.
Rezamos todos juntos:
• Madre de Jesús, también eres mi Madre.
Enséñame a consolar a tu Hijo, nuestro Señor.
Te doy mi corazón, que quiere ser un Sagrario para Él,
y Tú, que eres tan buena, guárdame en tu corazón.
Haz que Jesús esté contento en mi alma,
que le quiera siempre.
Defiéndeme del mal.
Mamá querida,
espero tu ayuda para ser fiel a Jesús.
Si algún día me porto mal, recuérdame que soy tuyo.
Tómame muy fuerte de la mano
para que un día te vea en el Cielo con toda mi familia. Amén.
- Y para finalizar este rato contigo, Jesús, queremos hacer una oración muy especial para consolarte, para decirte que los niños queremos ser tuyos y que Tú seas nuestro amigo, nuestro mejor amigo. Por eso decimos todos juntos:
• Creo, Señor, en Ti.
Creo firmemente que me quieres
y que deseas vivir en mi corazón.
Creo que estás en la Eucaristía,
con tu Cuerpo, tu Sangre, tu Alma y tu Divinidad.
Sé que por amor a mí has muerto en la Cruz.
Perdóname por todo lo que te he ofendido.
Perdóname por olvidarme de Ti tantas veces.
Tú me conoces mejor que nadie,
mejor que mis padres, mejor que mis hermanos,
mejor que cualquiera de mis amigos,
y sabes que te quiero.
Durante tu Pasión, sufriste tanto por mí
y por todos los hombres,
que yo no quiero dejarte ahora solo.
Cuando tantos te abandonan, yo quiero estar junto a Ti,
quiero consolarte,
quiero decir mil millones de veces que te quiero.
Te lo diré junto a tu Madre,
la única que no te abandonó.
Déjame, Señor, estar junto a Ti este ratito
y no permitas que me aparte nunca de Ti.
• Sagrado Corazón de Jesús,
en Vos confío.
Inmaculado Corazón de María,
sed la salvación del alma mía.
Canción - Final
Te alabo con mis manos
Me hago chiquitito,
Porque Vos sos grande,
Me hago un vasito,
Para que me llenes.
Te alabo con mis manos,
Te alabo con mis pies,
Te alabo con mi alma,
Mi cuerpo también