Los grupos católicos dentro de la Iglesia Católica son comunidades y organizaciones que comparten la fe en la enseñanza de la Iglesia y se reúnen con el propósito de fomentar la comunión espiritual, el servicio comunitario y el crecimiento en la fe católica.
Estos grupos desempeñan un papel vital en la vida de la Iglesia al ofrecer un espacio donde los fieles pueden compartir sus creencias, participar en la liturgia y contribuir al bienestar de la comunidad.