El corto poema del que se extrae el verso que titula a este libro se expresa decidido: “Rocío del alba, / oceánica mirada. / Hoy atravesaré muros”. Un amanecer que siempre es un renacer, una visión de amplitud sobre el paisaje, y una actitud intencional, desafiante, empujando con valentía aun hacia lo aparentemente imposible de alcanzar.
Tal vez esa actitud, ese “colocarse” de un modo intencional y batallador ante un mundo cada día más vasto en su complejidad, muchas veces descarnadamente inhumana, sintetice las aspiraciones que la poesía antojana intenta transmitir, como un modo de sumar su ánimo con los que luchan por una hombre y una sociedad mejor.
La poesía del Grupo Antoja nace en principio como un juego sin extremadas pretensiones técnicas, un juego que anima a que cada uno de los partícipes ahonde en sí mismo, en su mirada, y en el enmarañado entorno social en el que nos ha tocado vivir.
Los autores, que residen en diversos países y que en muchos casos desarrollan otras disciplinas artísticas, se congregan y unifican alrededor de los planteos del Nuevo Humanismo: bregar por un individuo no violento que despliegue las condiciones para la humanización del mundo.