Alma
1-Padre, ¿en qué me asemejo a Dios? en el espíritu, por sus facultades; entendimiento, memoria y voluntad, que no son tres facultades separadas, ya que juntas constituyen el alma.
2-Padre, ayer me dijo usted: ¡cuidado con el corazón! ¿Es que el corazón no forma parte del alma? ¿Pues qué crees que somos? El alma es una. En cuanto se manifiesta, le damos nombres distintos: si entiende, la llamamos inteligencia: si recuerda, memoria: si ama, corazón; si quiere, voluntad. El alma es una sola en multiples manifestaciones.
Amor a Dios.
3-Padre, no logro entender cómo es posible que Dios es amor difusivo: no se contenta sino dándose todo. Y dice también que encuentra sus delicias en nosotros. Eso, ni yo mismo lo he comprendido nunca.
4-Padre, ¡qué bueno es el Señor! Me ha dado muchas cosas y continúa dándome sin cesar. ¡ Y lo que te dara.
5-El Señor se adapta siempre a mi pequñez. ¿No se cansara? ¡No, no se cansa!
6-Padre, el Señor es generoso conmigoy yo no lo soy con El. Pero le amas: si no consigues hacer cosas grandes, humillate.
7-Padre, el amor de Dios es un don; obténgame ese don. ¡Claro que te lo concedera!
8-Padre, he llorado porque ya no siento el amor de Dios. Lo sentirás cuando termine la prueba.
9-Padre, veo que, en verdad, no tengo corazón, no sé amar a Jesús. Jesús dice: El que me ama, guarda mis mandamientos. Con las pruebas se ama al Señor. Si guardas sus mandamientos y cumples los deberes de tu estados por amor a El, es que le amas.
10- Padre, dígame si amo a Jesús. Que es, si no ese continuo tender hacia El? ¿Qué son esos gemidos? ¿ No es amor?.
11- Padre, ¿puedo decir: Jesús, dame el primer puesto en el amor? Digámosle: Dame el último puesto en el Paraiso, el primero en el amor.
12- Digame una palabra, Padre. Sé más generosa en el amor.
¿De que manera? Donde hay más sacrificio, hay más generosidad.
Querría dar a Dios la prueba de amor de nuestros mártires. Tal martirio fue un momento de entusiasmo y de dolor, pero el martirio del corazón, soportado todos los días en la lucha contra las propias inclinaciones, el mundo, el demonio y la carne, es un continuo gotear que da mucha gloria a Dios.
13- Padre, ¿cómo puedo aumentar el amor? Cumpliendo tus obligaciones puntualmente y con rectitud de intención, observando la ley del Señor. Si hace esto con constancia y perseverancia, crecerás en el amor.
14- Padre, he hecho como el hijo pródigo. ¡Has disipado los bienes!
¿Cómo puedo ganar el tiempo perdido? Multiplica las buenas obras.
15- Padre, ahora todo es más duro. ¿Por qué? . Porque antes eran los consuelos los que te hacían correr: ahora, en cambio, hija mía, eres tú quien corre en pos del amor. El amor quiere ser probado.
16- Padre, ¿qué tengo que hacer para amar al Señor?
Dile al Señor: Aquí me tienes, soy toda tuya, haz conmigo lo que más te agrade.
17- Padre, ¿cómo se corresponde al amor del Señor?
Amor con amor se paga. Cuanto más nos entreguemos al Señor, tanto más saborearemos, ya aquí, los gozos del Paraiso.
18- Padre, me parece que amo poco al Señor. ¿Sabes lo que dice el Señor? Me ama el que guarda mis mandamientos. ¿Crees que se ama sólo cuando se reciben golosinas y efusiones del cariño?
¡No! Te repito lo que dice el Señor: Me ama el que guarda mis mandamientos y mi ley.
19- Padre, nunca estoy contenta de mi misma. Procura no confundir el pesar de ofender a Dios con el descontento de sí mismo. La vida es una lucha sin cuartel. Tengamos siempre presente el pensamiento de la eternidad, del rescate y del valor del alma.
20- Padre, ¿Puedo pedirle a Jesús su amor? Debemos pedirselo y no afanarnos inútilmente; dejemos actuar al Señor; por nuestra parte, hagamos cuanto esté a nuestras manos; el resto lo hará El.
21- Padre, ¿cómo puedo corresponder a esta gracia?
Ten el alma henchida de agradecimiento a Jesús. Desmole todo a Jesús, lo mismo que El nos lo ha dado todo, sin reservas.
22- Padre, ¿cómo se crece en el amor? El amor se agiganta con la búsqueda continua.
23- Padre, siento mi corazón frio en el amor de Dios.
El corazón puede ser de piedra, luego de carne y después divino.
24- En el dolor es donde el amor cobra más fuerza.
25- ¡Se ama con el sacrificio! ¿Es que quieres amar sin sacrificio?.
26- El amor, en el temor, es más hermoso, porque así se templa.
27- Amor es sinónimo de amargura.
28- Derrama tu amor con gran efusión de amor a Dios, que es caridad.
29- El que ama no repara en sacrificios.
30- Ama al Señor porque, a pesar de nuestra maldad, siempre nos otorga favores.
31- Piensa sólo es amar a Jesús.
32- Yo te quiero y le digo a Jesús que te dé a conocer el amor, porque a través del amor se va al dolor: hemos nacido para sufrir.
33- No alaban al Señor los muertos, sino los vivos.
¡Amemos! ¡Cuesta tan poco amar!.
ANGELES
34- Padre, ¿acude a usted mi Angel, cuando se lo mando? ¡Claro!. No te vayas a creer que es desobediente.
35- Padre, no tengo mucha devoción a mi Angel custodio. Seamos devotos de los Angeles, Invócales a menudo.
36- Padre, ¿nos sonrien los Angeles? Ciertamente, Son hermanos nuestros.
37- Padre, ¿cómo pudieron pecar los Ageles rebeldes, estando en el paraíso? No estaban en el Paraíso, sino en otro mundo. Sólo después de la prueba los Angeles fieles fueron admitidos en la visión beatífica.
38- Padre, ¿ocuparemos los puestos que dejaron libres los ángeles rebeldes? ¿Habrá uno para mí? ¡Ya lo creo! ¡Hay tantos!
AÑO NUEVO
39- Padre, ¿quiere decírme una palabra al comenzar el año nuevo? Agradece al Señor los beneficios y favores que te ha concedido este año y, para el año nuevo, renueva tus propósitos, esforzándote por cumplirlo.(30-12-1965)
40- Te deseo los dones más hermosos de Jesús y un año lleno de correspondencia espiritual.(1958)
ASCENSIÓN DEL SEÑOR
41- Es la fiesta de la Ascensión. Dígame una palabra, Padre. Preparémos a dos ascensiones: una al Calvario y otra al Paraíso. La del Calvario, si no con alegria, hagámosla al menos con santa resignación.
42- Fiesta de la Ascensión, mayo de 1944. Padre, dígame una palabra. Desde la cuna hasta el Calvario, todo fue una ascensión del dolor, a la cual siguió la Ascensión gloriosa. En vista de la Ascensión gloriosa, soportemos con amor los dolores de este destierro.
BLASFEMIA
43- Padre, ¿es prudente reprender a quien blasfema?
¡Es santísimo, es justísimo! (R.e. 1934).
CAÍN
44- Padre, ¡qué bueno fue Dios con Caín! Si se perdió, como se perdió, no fue por haber dado muerte a su hermano, sino por haber dudado del perdón, no admitiendo en Dios el atributo de la misericordia.
El Padre celebra en la explanada de la Casa Sofferenza, el 5 de mayo de 1956, dia de su inauguración. Esta Casa es la obra que amanó de la Santidad del Padre en su dimensión horizontal, mientras que la dimensión vertical se cristalizó en los Grupos de Oración,
CARIDAD
45- Padre, ¿cuál es la virtud que más tengo que practicar? La caridad, con Dios y los hermanos.
46- Padre, mo le he pedido al Señor ningún otro don, fuera de la caridad. La caridad es el don más grande de todos: es la virtud que santifica el alma.
47- Padre, San Pablo dice: Si sufres el martirio o repartes tus bienes entre los pobres, pero no tienes caridad, de nada te sirve, ¿Por qué? Se puede sufrir el martirio por jactancia, Se puede ser dadivoso para que le admiren a uno.
48- Padre, por exceso de caridad no me dice usted que yo no amo a Jesús. ¿Qué caridad sería ésa? ¡Claro que te lo diría.
49- Padre, tengo la mala costumbre de reprender abiertamente a las personas. En eso anda con cuidado.
50- Padre, cuando necesito algo para mí o para los míos, ¿puedo pedírselo a algún conocido o es mejor no abusar de la bondad del prójimo? Abusar, no, pero pedir, sí.
51- Padre, he faltado a la caridad. Quien ofende a Dios en la caridad, ofende a Dios en la niña de sus ojos.
La caridad, hijo mío, es la niña de los ojos de Dios. Sin caridad, es imposible agradar a Dios. (25-9-1964)
52- Padre, he faltado a la caridad. Si no practicamos la caridad, no podemos agradar a Dios, aunque hagamos milagros. (3-10-1965)
53- Haz el bien y olvidalo. Antes de hacer el mal, piénsalo bien.
54- Practica la caridad y el Señor vendrá a tu corazón, porque Jesús es caridad por excelencia.
55- Se idulgente con los demás y el Señor será contigo.
COMIDA
56- Padre, ¿qué haría usted para dar gloria a Dios ientra come? Comería porque El lo ha establecido así. Se lo ofrecería para darle gloria.
Padre, así lo hago yo al principio, pero luego me olvido. Basta tener la intención antes de empezar. La presencia actual es propia de los bienaventurados comprensores.
57- Padre, siento tanto gusto cuando como dulces. Ofréceselo todo al Señor y dí: Sí este dulce es tan sabroso, ¿cómo será Dios, fuente de toda dulzura?
58- ¿Pierdo inútilmente el tiempo cuando, para entretenerme un poco, hago unos bizcochos al horno?. Una coa es recrearse por recrearse y otra recrearse para solaz del espíritu. Una cosa es comer por comer y otra comer para reponer fuerza.
CONFESIÓN
59- Un día cualquiera, en espera de reservar hora para la confesión. Pasaban días, semanas incluso meses, para las mujeres, hasta que te tocaba el turno.
Todo el apostolado del Padre convergía en el confesionario, cruz y gloria de sus existencia de corredentor, asociado al Calvario.
60- Padre, siempre me queda la duda de no haber acusado con sinceridad los pecados.
Puede estar tranquila. Yo te conozco por dentro y por fuera, lo mismo que te conoces, ¿por qué exige que se manifiesten los pecados en la confesión? Es el Sacramento el que lo exige.
61- El Padre, como ministro del sacramento, estaba obligado a observar los requisitos del rito sacramental aunque por carisma divino, conociera ya el alma y sus culpas.
62- Padre, en la conversación usted es todo dulzura.
En la confesión es sólo sabio director. En la confesión dirijo amando.
63- Padre, la mujer de x, por escrúpulos acerca de las confesiones pasadas, y por incertidumbres y dudas, desearía hacer una confesión general, pero quiere contar con vuestro permiso. Yo se lo concedo, si su confesor está dispuesto a recibir una confesión así. Pero si su confesor no se lo permite, que no se preocupe y confíe en la misericordia divina.(R.e. 1934).
64- Semana de Pascua de 1959. Padre, durante la pasada Semana Santa he oído muchas confesiones y he absuelto a todos los penitentes. Padre, considerando lo que hace usted, querría un consejo: ¿cómo comportarme con las almas... que reinciden siempre en la misma culpas graves? Hijo mío, tú no puedes hacer lo que yo hago. Al penitente que vuelve con el mismo pecado, podrás darle la absolución una vez, dos veces, pero a la tercera ¿estás dispuesto a profanar un sacramento que cuesta la sangre de Cristo? (al P. Nello Castelo).
65- Cada vez tengo que ir al confesionario me pongo a temblar, porque allí debo administrar la sangre de Cristo. ( al P. Domenico labellarte)
DEBER
66- Padre, ¿ es un deber aprender trabajos manuales? ¿ No es más provechoso emplear ese tiempo en la lectura? Es un deber para quien lo necesita o para quien no sabe emplear mejor el tiempo. En tu caso no se verifica nada de eso, por lo tanto puedes atenerte a la segunda parte de la preguntá (R.e. 1934)
67- Padre, ¿ íncurre en terquedad el corazón cuando no quiere seguir los consejos de la razón? ¿Debe obederla siempre? Cuando el razonamiento así lo indica, sÍ (R.e. 1934)
DEMONIO
68- Aun después de haber sido castigados por Dios y por los Superiores, sus enemigos siguen hablando mal de usted, Padre. ¿ Qué crees, que Santanás se da por vencido bajo los pies del Arcángel? ¡Qué va! Hace alarde de haber vencido a San Miguel.
69- Padre, ¡el maligno me tortura...! Déjale, después le torturamos a él.
70- Padre, ¿Le siguen haciendo sufrir los demonios? ¡No! ¡Los hombre son mis demonios! (Durante la guerra)
71- Padre, ¿ es verdad que el aire está lleno de demonios? Son tantos que, si pudieran tomar un cuerpo pequeño como un grano de arena, nublarían el sol. Anda con cuidado. Cuando el enemigo calla, es que está tramando un nuevo plan.
72- ¿Por qué se rebeló Lucifer? Ya lo sabes. El suyo fue un acto de autocomplacencia, además, se negó a adorar a Jesús, el hombre-Dios.
73- Padre, Satanás me dice: Verás cómo el Padre te abandona. ¡Ah... es Satanás! No sabe más que decir embustes, es el padre de la mentira. Si alguna vez dice la verdad, es para inducir al mal. A Adán le dijo: Come de la fruta prohibida y conocerás la ciencia del bien y del mal. Pero ¿para qué le sirvió ese conocimiento? Para su mal, para su perdición.
74- Padre, me distraigo en las prácticas de piedad. Hjo, tenemos que poner mucho empeño en esto, porque se trata de combatir contra nuestros enemigos, que son más fuertes que nosotros. (14-7-1965).
75- Hijo mío, el enemigo no duerme; permanece alerta, vigilando y orando. Mediante la vigilancia lo divisamos y en la oración tenemos el arma para defendernos. (29- 7- 1960)
76- Alerta, hijo mío; montemos guardia, que el enemigo no duerme. Al enemigo hay que darle en seguida en la cabeza. (23-2-1967).
DINERO-
77- Somos administradores de nuestro dinero; tenemos que dar cuentas a Dios del uso que de él hagamos, hasta el último céntesimo.
DOLOR
78- Padre, ayer me hizo sufrir usted. ¡Cuánto he llorado! Usted es muy bueno... pero a veces..
¡Dios mio! ¡ es tan riguroso y tan duro! Yo no soy bueno, bueno es Aquél que está en mí y por encima de mí, y la prueba a la que me veo obligado a someterte traspasa antes mi corazón.
79- Padre, me dan mucho miedo las pruebas dolorosas... de los castigos. Has de saber que el padre castiga a los hijos que ama. Ya conoces el refrán: Quien bien te quiere, te hará llorar. Dios nos castiga porque nos ama; pone a prueba nuestro amor y nuestra fidelidad para hacernos dignos de su amor y del Paraíso. Pero también usted nos da golpes, Padre. Claro que sí con el mismo fin. Porque os amo y quiero haceros progresar rápidamente.
80- Padre, presiento que me espera una prueba dolorosa. Tranqulízate. Jesús y yo te queremos mucho.
81- Padre, obténgame el deseo de amar a Jesús en el dolor. Esa gracia la tienes ya.
82- No consigo amar el dolor, por eso no siento el amor de Jesús. El dolor no es un fin, sino un medio de expiación. El hijo de Dios se habría encarnado aunque Adán ni hubiese pecado. Se habría encarnado para glorificar al Padre de las incapaces criaturas. Encontrando decaído al hombre, para no aplastarlo, cargó con el pecado, redimiéndolo con su amarga Pasión.
83- Padre, usted ama lo que yo temo. Yo no amo el sufrimiento en sí mismo; se lo pido a Dios, lo ansío por los frutos que me propociona: da gloria a Dios, salva a mis hermanos de destierro y libra a las almas del fuego del Purgatorio. ¿Qué más quiero?.
84- Padre, estoy triste. Unete a Jesús en el huerto de Getsemaní, únete a Jesñus en la Cruz.
85- Padre , quiero decir a Jesús que me cambie los dolores fisicos por dolores morales. ¡No! Dejémosle hacer su voluntad. Dile así: Señor zarandéame como te plazca.
86- Padre, tenemos contemplar lo que falta a la Pasíon de Jesús. ¿Qué le falta? Jesús nos redimió, pero es necesaria nuestra colaboración: eso es lo que falta.
87- Padre, cuando crucificamos la carne, nos hacemos ángeles, ¿verdad? Sí que es verdad, y tú lo sabes.
88- Padre, querría sufrir por otras razones, pero no por esos ruidos... Debes aceptar lo que menos te gusta.
89- Padre, ¿Cuál es la penitencia más agradable y más grata a Dios? El dolor por los propios pecados; el llevar la propia cruz con dulce resignación.
90- Padre, ¿qué es el sufrimiento? Expiación. Para usted, ¿qué es ? Mi pan de cada día. mi delicia.
91- Padre, ¿puedo pedirle al Señor sufrir por amor suyo?
Ciertamente, puedes pedir al Señor el sufrimiento y decirle: Soy tuya, haz conmigo según tu voluntad; pero antes de mandarme sufrimientos, dame tambien la fuerza que necesito para sobrellevarlos con amor.
92- Padre, ¿qué quiere de mí el Señor? Quiere que te acerques a Cristo... tienes que emprender el camino del Calvario y de la Cruz.
93- ¿Cuál es el sacrificio más grato a Dios? El sacrificio más grato al Señor es el de la voluntad.
94- Padre, debo operarme de apendicitis. ¡Dale esa golosina a Jesús!
Lo ofreceré por sus intenciones, Padre. Está bien.
¿Dónde vas encontrar un padre más cariñoso que yo?
95- Padre, ¡cuánta amargura en mi corazón! Dices que en el fondo de tu corazón no hay más que amargura. Bien, es obra del Señor, que lo permite para humillarnos o para afligirnos.
96- Reverendo Jean Derobert: «El Padre Pío era la transparencia de Dios».
97- Don Pierino Galeone: «El Padre Pío tenía el don de sanar a los incurables y convertir a los pecadores, de prolongar el tiempo de la muerte y conocer su día exacto, de conocer el lugar donde se encontraban las almas de los difuntos, e incluso de acompañarlos al mismísimo Cielo. Luchó con Satanás y expulsó demonios. Examinó corazones, conmovió almas, predijo el futuro. Voló junto a enfermos y moribundos, en los lugares más inesperados. Tomó el lugar de conductores distraídos, descuidados o dormidos y evitó accidentes fatales, resolviéndolos sin consecuencias. A un empleado de Casa Sollievo le dijo: «Para sacarte de debajo del coche, todavía tengo costillas rotas». Su perfume se hizo sentir en todos los continentes. Era un viento fuerte que lo arrasaba todo irresistiblemente. Sin él, ya no sabríamos cómo vivir. Escuchó y respondió a todos, a lo largo del camino que recorrió lentamente, evitando paradas innecesarias y liberándose de los afectos piadosos que causaban un dolor agudo en su cuerpo herido.
98- Padre Domenico Mondrone, S.J.: “El Señor quiso imponer ‘un modelo medieval’ al mundo moderno para convertirlo en un testimonio sublime e impresionante de lo sobrenatural”.
99- Padre Domenico Mondrone: “Pagó personalmente, especialmente con su sangre, los frutos extraordinarios de su apostolado”.
100- Padre Domenico Mondrone: «Su caridad no disminuyó con la muerte, sino que creció desmesuradamente». «Nadie saldrá de esta tumba sin llevarse consigo un regalo de su incansable corazón paternal».
101- Padre Domenico Mondrone: «El Padre Pío fue un don demasiado grande que Dios otorgó a los hombres. Muchos no lo reconocieron. Solo los humildes, los sencillos, los más receptivos a la llamada divina lo comprendieron». (L'Osservatore Romano, enero de 1970)
102- Don Giovanni Rossi: “El Padre Pío era un hombre lleno del Espíritu Santo”.
103- Padre Giovanni Rossi de nuevo: “Fui a verlo el 26 de abril de 1968. Apenas podía mantenerse en pie. Le pregunté: ‘¿Qué debemos hacer para que nuestro apostolado sea más eficaz?’. Y el Padre Pío, poniendo su mano estigmatizada sobre mi hombro, respondió inmediatamente: ‘¡Don Giovanni, persevere!’. Esta palabra me hizo mucho bien. Nunca la olvidaré. Entonces le pregunté:
‘Padre, ¿quiere dar su bendición a mis voluntarios y a todos los que nos han hecho y siguen haciéndonos el bien?’. Respondió: ‘Una bendición plena’”.
104- Don Giuseppe Tomaselli escribió en 1968: «El autor de estas páginas mantuvo una relación íntima con el Padre Pío, una relación que, por prudencia, no puede revelar a la prensa. No puedo afirmar si el destinatario de los estigmas confió a algún amigo cercano que había recibido dos preciosos carismas, que varios escritores aún no han mencionado. El Padre Pío tenía el anillo místico, visible solo para él, que emanaba luz y le servía de termómetro espiritual. Jesús se lo colocó en el dedo después del matrimonio místico. También tenía la corona mística de espinas, que solía reposar sobre su cabeza, visible y tangible solo para él, una corona que le dio Jesús cuando recibió los estigmas. Estos dos carismas son casi comunes entre los místicos, y el Padre Pío los recibió».
105-Don Tomaselli también escribió en 1968: «1. El Padre Pío podía ver, presentes ante él, a aquellos que estaban ausentes de lejos. Él mismo escribió en una carta de sus primeros años de sacerdocio: «El Señor me presenta varias veces a personas que nunca he visto ni oído hablar de ellas, con el único propósito de que rece por ellas». 2. Se le permitía ver a los difuntos y saber de ellos.»
106- Padre Marcellino Iasenzaniro: “No había nada extraordinario en el Padre Pío. Lo que era extraordinario en otra ciudad no lo era en San Giovanni Rotondo”.
107- Padre Francesco Napolitano: «La vida del Padre Pío en la tierra estuvo en perpetua unión con Dios».
108- Padre Agostino McGregor: «El Padre Pío vivió en constante lucha, librando su guerra en tres frentes: sufrimiento físico extremo, miedo constante a ofender a Dios y una lucha constante con el diablo y sus tentaciones».
109- Padre Alberto: «Para muchos, el Padre Pío es un mito, un ser sobrenatural, como Cristo reencarnado. Muchos me dicen que es como un apóstol enviado por Dios para derrotar al mal y guiar a las almas por el camino de Cristo».
110- Padre Gerardo da Flumeri: «El Padre Pío es el corazón del Evangelio: sufrimiento y resurrección».
111- Padre Joseph Martin: “El capítulo final sobre el Padre Pío nunca se escribirá, pero requerirá una gran fe de nuestra parte creer lo que el Padre Pío fue capaz de lograr. El Padre Pío nunca será una estatuilla acumulando polvo en un estante. El Padre Pío dijo algo asombroso: «Un día los hombres dudarán de mi existencia».
112- Padre Joseph Martin: “Conocer al Padre Pío fue como leer historia medieval”.
113- Padre Joseph Martin: “Nunca terminaremos con el Padre Pío, hasta el fin de los tiempos”.
114- Padre Joseph Martin: “Creo que fue el místico más grande de la historia de la Iglesia”.
115- Padre, me siento muy triste. La tristeza puede llegar a ser meritoria soportándolo todo con paciencia, hasta que el Señor quiera, y haciendo como el mendigo que nos dice, tendiéndonos la mano: ¡Ayúdame, Señor!.
116- Padre el Señor me abandona. El Señor nunca es el primero en el abandono... Esta es una prueba que pasará cuando el Señor quiera.
¿Seré fiel, Padre? ¡Sí!
117- Padre, ¡cuántos sacrificios en la vida! ¿No sabes que la virtud es sacrificio? Es preciso luchar: no hay virtud sin sacrificio.
118- Padre, me siento cansada, no puedo más. Me sorprende que una mujer de tu temple pueda estar cansada de la vida que, bien vivida, conduce a la vida eterna.
119- La vida es una sucesión de cálices. El hombre que se violenta para alcanzar la virtud es muy querido por Dios. Repite con el Apóstol: Todo lo puedo en Aquél que me conforta. Cíñete cada vez más a la Cruz de Jesús y no faltará el consuelo. Arrojémonos en el dulce corazón de Jesús o, mejor, en los brazos del Crucificado, esperando con paciencia y humildad que se digne aliviarnos. (oac-23.4)
120- No busques apoyo en la criaturas, sino sólo en Jesús.
121- Si no Hacéis penitencia, pereceréis todos del mismo modo.
122- Es preciso soportar los sufrimientos que nos manda el Señor.
123- ¡Lleva la Cruz del Señor!
Aprende a sufrir. Jesús nunca es el primero en el abandono; ofrece este martirio por tu purificación.
124- En el dolor se templa el amor.
125- Jesús, antes de mandarnos una cruz, no da fuerzas para sobrellevarla.
126- Hijos querido, tenemos que llevar la cruz.
127- Quieres que le diga a Jesús que te dé a conocer el amor porque, por medio del amor, se va al dolor. Hemos nacido para sufrir.
128- Lo que cuenta no es sufrir, sino saber sufrir.
129- Aceptémoslo todo, dando gracias a Dios por las cruces que quiera mandarnos.
130- Esfuérzate por servir al Señor con santa alegria; si no, no te dejo un hueso sano.
131- Tengamos paciencia, esperando con confianza la hora del Señor.
132- Todos sufren, pero pocos saben sufrir.
133- La mortificación se acepta con amor, con sumisión con humildad y con resignación.
134- Es hermosa la patria celestial, pero más hermoso es el destierro soportado por amor a la patria.
135- Sufrir en lo íntimo del corazón es cosa noble y buena.
136- Subamos al Calvario por amor, pues de todas maneras tenemos que subir a él.
137- Cada día su cruz y su fatiga.
138- Es inútil; para ganar el Paraíso hay que sufrir.
139- Permanece alerta, emprende con alegría la subida al Calvario.
140- Vive tranquila y serena, aceptando con docilidad las pruebas que te mande Nuestro Señor.
141- Suframos por amor a Dios, con paciencia y resignación, hasta que el Señor quiera.
142- Aprende a sufrir cada día con mayor perfección.
143- Hijo mío, pongámos en manos del Señor y aceptemos la cruz que nos eche a las espaldas. (14-1-1960)
144- Las cruces, o se aceptan, o se pide a Dios que nos libre de ellas. (27-3-1965)
145- Espera con paciencia y resígnate; el vacío se llenará a su debido tiempo.
146- Expulsa del corazón la amargura y aloja en él la dulzura.
147- Repite con frecuencia: Señor, te ofrezco la congoja de mi alma, y así harás la voluntad de Dios.
148- Te deseo santa alegría en el servicio del Señor. ¿Has comprendido? La tristeza que abate, es de los hijos del mundo.
149- Tiéndete en la cruz por amor a Cristo crucificado.
150- Piensa en la Pasión y Muerte de Nuestro Señor y en la sangre que derramó por nosotros.
DOMINGO DE RAMOS
151- (14-4-1946) - Domingo de Ramos. Una palabrita Padre... ¿Qué te voy a decir? Después de tantos vítores y aplauso, no hubo en Jerusalén nadie que invitara a su casa a Jesús, que se vio obligado a salir de Jerusalén para hospedarse.
152- Padres, ¿no murió el profeta Elías? Subio al cielo en un carro de fuego, volverá al fin del mundo, combatirá contra el anticristo y morirá mártir.
153- ¿Disfruta de la visión del Señor? Puede ser que esté en el Paraíso.
154- Padre, una palabrita para las religiosas que han asistido durante mi permanecia en la Clinica: sería para ellas como un regalo de Reyes, hoy que es la Epifania. Que el Niño Jesús, lo mismo que iluminó a los Magos, deslumbre también sus almas e incendie sus corazones. (6-1-1960)
155- Padre, ¿qué tiempos se nos avecinan? El Cristianismo está envejeciendo y Dios lo permite como castigos de los pueblos. (1956)
156- Padre, ¿cómo ve usted nuestro tiempo? Es una época de desbarajuste. Y ¿qué quiere decir, Padre? ¡Epoca de destrución de todos los valores! (1961)
157- Padre, ¿comó ve usted la situación actual?. Confusión de ideas y predominio de ladrones. (1966)
158- Hablando del aluvión de Florencia (1966), dijo. Son azotes de Dios. ¡Dichoso el que sabe comprender!.
159- Nuestros hijos no tendrán lágrimas para llorar las culpas de sus padres.
160- Con estos gobiernos (de centro-izquierda) acabaremos comiendo pan y cebollas.
161- Los comunistas darán el golpe también en Italia.... La bandera roja en el Vaticano... Pero pasará.
162- Pero, padre, ¿también nosotros llegaremos a tener los comunistas en el poder. Vendrán de sorpresa... sin lucha alguna... Los encontraremos en el poder de la noche a la mañana.
163- En el 1966, pocos días antes de la apertura del Capitulo especial para las constituciones, vino de Roma el Padre General, P. X., franciscano, para pedirle al Padre Pío sus oraciones y su benedición. El encuentro tuvo lugar en uno de los pasillos del convento.
Padre, he venido para enconmendarle el Capítulo especial convocado para las nuevas Constituciones... Apenas el Padre Pío oyó los terminos. Capítulo especial... nuevas constituciones. Hizo un gesto violento y dijo:
Todas palabrerías y ruinas..
Pero, Padre, ¿qué quiere usted? las nuevas generaciones... el modo de educar a los jovenes hoy en día... las exigencias han cambiado, Padre...
Hacen falta cabeza y corazón, éstas son las cosas que faltan: cerebro y amor.
Siguió caminando hasta llegar a su celda, se dió vuelta y, apuntando con el indice, continuó;
¡No nos desnaturalicemos! ¡ No nos desnaturalicemos! En el jucio de Dios, San Francisco no nos reconocerá como hijos suyo.
164- En el 1967, algunos religiosos capuchinos estaban hablando de problemas de la Orden con el Definidor General, cuando el Padre Pío adoptó una actitud imponente y, mirando a los lejos, grito: Pero, ¿qué es lo que estáis preparando?.. ¡Esta gente quiere tocar hasta la misma Regla de San Francisco!....
El Definidor respondió:
Padre, se hacen estos cambios porque los jóvenes no quieren más la tonsura... ni el hábito ni los pies descalzo..
¡ Expulsadlos!... ¡ Expulsadlos !... Pero, ¿acaso son ellos los que le hacen un favor a San Francisco al tomar el hábito y su forma de vida o es San Francisco el que les hace una gracia especial aceptándolos?.
165- Escrito por el Padre en un librito:
Toma, lee y medita. Guarda en tu corazón el sagrado depósito de la Palabra divina y haz de suerte que pueda producir en ti frutos cada vez más copiosos de piedad cristina.
166- Padre, Dígame una palabra de esperanza. Tanto tienes cuanto esperas. Espera mucho y mucho tendrás.
167- Padre, estoy muy triste. ¿ Por qué estás triste, alma mía? Decimos en Misa: Espera en Dios que renovará tu juventud.
168- ¿Qué significa: A Dios que renueva mi juventud? Ya que los Jovenes están llenos de vigor y siempre alegres, el Señor, renovado la juventud, nos llena de santo regocijo.
169- Todos los hombres nos están volviendo la espalda, pero Dios no. Dios está siempre con nosotros. Procuremos unirnos a El cada vez más. (24-2-65)
170- Abandonémos cada vez más en manos de Dios, pues bien poco podemos esperar de los hombres.(22-12-1965)
171 - Es Pentecostés, Padre. Pídele a Dios sus sietes dones. Que la virtud de la perseverancia y el santo temor de Dios nos hagan huir del pecado y practicar la virtud.
172- Actualmente dicen muchos que el Espíritu Santo es el gran olvidado. Déjalos. ¡Dicen tantas cosas!
173- Padre, ¿fue profetizada la Eucaristía? ¡Si! El Profeta habló de un sacrificio nuevo y perenne.
174- Padre, la sagrada Comunion ¿es incorporación? Es fusión: son dos cirios que se funden juntos y ya no se pueden distinguir.
175- ¿Esto sucede sólo en la Comunión? No; cuando el alma está en gracias de Dios, está en continua fusión.
176- ¿Qué unión tendremos con Jesús en el cielo? ¡Ah! La Eucaristía puede darnos una idea.
177- Padre, ¿qué significa el versiculo sagrado: A tí también mi alma y, de distintas formas, también el cuerpo? Todo el ser aspira a Dios, en su integridad. Piensa en el Sacramento del amor: Jesús viene a nosotros el alma y cuerpo.
178- Padre, es la fiesta del Corpus Christi: una palabrita ¡Alerta! Humildad y confianza. Jesús dijo que encuentra sus delicias en los hijos de los hombres y se humilló hasta llamarse Hijo del hombre. Confiemos en El, que nos ama y que dijo: Venid a mí. El es el camino, la verdad y la vida. con la mirada fija en este faro, encontraremos y alcanzaremos la vida.
179- Padre, tengo miedo de ofender a Jesús, de faltarle el respeto, besando continuamente el Crucifijo, de pies a cabeza. ¡Qué mente estrecha! ¡Querrías casi alejarte de la comunion! ¡Nunca se comprenderá lo que hace Jesús viniendo a nosotros!.. Vuelca en nosotros el Alma, el cuerpo, la Sangre y la misma Divinidad. ¿Cabe mayor intimidad?.
180- Padre, dígame qué hace Jesús en mi pobre alma cuando comulgo. Se deleita en su criatura. Y tu, deléite en El.
A veces, Padre, después de haber comulgado, me viene el sueño. ¡No!.. Pero duermes en sus brazos.
181- Aun en la S. Comunión me vienen distracciones. Esfuérzate por concentrarte en Jesús. Abrámonos camino en medio de los enemigos.
182- Padre, no me siento en condiciones de comulgar. No soy digna. Es verdad, no somos dignos de taldon, pero una cosa es acercarse a la comunión indignamente en pecado mortal y otra cosa ser indignos. Indignos somos todos, pero es El quien nos invita. Es El quien lo quiere. Humillémonos y recibámoslo con el corazón lleno de amor.
183- ¿Por qué llora, Padre, cuando recibe a Jesús en la S. Comunión? Si la Iglesia exclama: No desdeñaste el seno de la Virgen, hablando de la Encarnación del Verbo en el seno de la Inmaculada, ¡qué decir de nosotros, miserables! Pero Jesús nos ha dicho: Quien no come mi Carne ni bebe mi Sangre, no tendrá la vida eterna. Así, pues acerquémonos a la S, Comunión con santo amor y temor.
184- Toda tu jornada ha de ser preparación y acción de gracias por la S. Comunión.
185- ¿De qué te vale el consuelo de los hombres? Corre a los pies de Jesús Sacramentado y desahógate allí.
186- Padre, es inútil que haga examen de conciencia por la noche, porque en cada una de mis acciones la conciencia reconoce si he obrado bien o mal. Está bien, pero el buen negociante de este mundo, además de ver durante el día si ha perdido o ganado en cada venta, hace un balance al terminar la jornada y saca consecuencias sobre lo que tiene que hacer al día siguiente. Un examen de conciencia atento, aunque sea breve, hay que hacerlo todas las noches.
187- Padre, ¿por qué dijo Jesús: Voy a preparar los puestos, hablando a los Apóstoles? Porque después de la Redención los preparó.
188- Padre, ¿cuáles son los talentos de que habla el Evangelio? Según algunos Padres, son el entendimiento, la voluntad y los cinco sentidos. En todo Cas, espreciso saber negociar con los talentos, con los cinco igual que con los dos. Quien tiene más, está obligado a dar más.
189- Padre, ¿cuál es la mujer fuerte de que habla la Sagrada Escritura? La que tiene el santo temor de Dios; la que, a costa de sacrificios, cumple la voluntad de Dios.
190- Padre, dígame una palabrita. ¿ Qué palabra quieres? Mañana es la Sagrada Familia: asóciate a ella y estaremos seguros. Que la Sagrada Familia reine soberano sobre ti.
191- Padre, una palabrita: es la fiesta de la Santisima Trinidad. Agradece a Dios el don de la fe, del que muchos carecen, y que nosotros se nos concedió, por así decir, antes de que mamásemos la leche materna.
192- Padre, ¿tengo que pedir a Dios la fe? Por supuesto.
Los Apóstoles decian: Señor, auméntanos la fe.
Padre, querría tener más fe. La fe es un don de Dios. Pídeselo. Si El no enciende la chispa, tú no puedes hacer nada.
193- Padre, me asaltan dudas de fe. precisamente porque tenemos fe nos asaltan dudas. Rechacémoslas prontamente. es una prueba.
194- Padre, siempre estoy pidiéndole gracias al Señor. ¿Abuso de su misericordia? ¡No! Esa es una tentación satánica. Si pides, crees: es, por tanto, un acto de fe.
195- Padre, ¿por qué le dijo Jesús a la Magdalena: No me toques? Para que aprendiera a vivir de fe. ¿Es que antes no tenia fe? Si, pero incipiente. recuerda cuando dijo Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Como sí no hubiera podido curarlo a distancia. Oigamos, en cambio, lo que dice el centurión: Señor, no te molestes, dí sólo una palabra y mi siervo se curará. ¡Esta sí que es fe!
196- Si tú me echaras de tu lado, despreciándome, y yo volviese a ti humildemente, ¿te disgustaría? ¡No! Jesús premia a la cananea, que, desprecida, va en pos de él con humildad e insiste pidiéndole la gracia. Esta fe humilde hizo salir a Jesús, por así decir, de su actitud severa. Escuchó a la cananea y alabó su fe.
197- El secreto de la felicidad consiste en la observancia exacta de la Ley de Dios, en el cumplimiento exacto de los propios deberes y en hacer todo esto con la mayor exactitud, solicitud y rectitud de intención para agradar a Dios.
198- La felicidad completa sólo puede existir en el cielo .
199- Padre, ¿Falta mucho para el fin de los tiempos? Aún no hemos llegado a la mitad, a partir de la creacion del mundo.
200- Padre, dudo de que el Señor me conceda la gracia de asistir a su martirio, pues no soy generosa con El. Gracia quiere decir gratis. Las gracias que concede a los santos, no se las concede por la generosidad de ellos, sino por su Bondad.
201- Padre, deme un consejo para todo el nuevo año. Hablar poco y hacer mucho, pues el hablar mucho nunca está exento de defectos.
202- Padre, creo que he dicho palabras inútiles. Ten cuidado, porque hemos de dar cuenta a Dios de cada palabra unútil.
203- Entonces, ¿tampoco puedo contar chistes? Dichos con buena intención y con el fin de solazar el espíritu, no son inútiles ni ociosos.
204- Padre, ¿qué puedo darle por todo lo que hace por mí? ¿Qué más podrías darme? Ya me diste todo, dándote a Jesús. Soy yo quien debe recompensarte.
205- Padre, me olvidé de darle una golosina que me habían dado para usted. Lo que es mío, es tuyo.
206- Padre, ¿me hará usted sentir todo su martirio? Por ahora confórmate con esto. Lo demás vendrá después, con la ayuda de Dios.
207- Padre, ¿me revestirá usted de sus méritos en el cielo? ¡Sí! Pero, por ahora, trabaja. ¿En que? En amar a Jesús cada vez más.
208- Jesús habla en el Evangelio de frutos abundantes. Yo no los tengo. Se ve que eres embustera. Cuando el Señor te ofrece la oacasión, bien que haces obras de misericordia espirituales y corporales.
209- Querría decirle: Basta, Padre mío, no se sacrifique más por mi, pero no puedo. Lo que es bastanta para tí, no lo es para mí.
Padre, Jesús y usted me aman tanto. ¡Y yo no hago nada por ustedes! Y vence las tentaciones, no obrar mal, esforzate por obrar siempre bien, ¿no es nada?.
210- Usted, padre, por caridad no me dice que yo soy malo. ¿Claro que te diría! Estoy aquí para corregirte.
211- Padre, ¿no me dejará usted nunca? recuerda que no quiero volver a oir esa frase. No olvides que me pueden destruir, pero siempre seré tuyo.
212- ¿Quién recompensará sus sacrificios, Padre? El amor.
213- Padre, me he enterado de que estos días, durante su enfermedad, ha llorado usted en el lecho.¿Por qué? Me veía morir y pensaba: ¡Ya no volveré a ver a mis hijos!
214- Padre, ¿cómo manifiesta ante el Señor el amor que usted me tiene? Rezando por ti, recordándote ante El para que no le falte su amistad prometida, librándote de los peligros.
215- Padre, he ofendido al Señor, no he correspondido a sus gracias. Humillémonos y comencemos a reparar. Este es el camino.
216- Padre, estoy triste. No dejo de pensar que he ofendido al Señor. Lleva siempre esa pena en el corazón, pero ámalo. Haz que, donde abundó el delito, abunde la correspondencia a la gracia.
217- Padre, ¿me amaba Jesús cuando yo le afligia? Jesús ama siempre. Una cosa es el amor de complacencia y otra el amor de compasión.
218- Padre, dígame una palabra. Camina en el bien y avanza un poco cada día, en línea vertical, de abajo arriba.
219- Padre, ¿me quiere usted mucho? Más que tú a mi. Usted, Padre, es todo de todos. Rectifica: soy todo de cada uno.
220- Padre, las hijas que se han alejado de usted dicen que lo han hecho porque Jesús quiere el desapego. Eso es falsa piedad, o piedad falsamente entendida. Si antes era un bien estar cerca, seguirá siéndolo siempre. El bien dura eternamente