“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren y buscare mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
2 Crónicas 7: 14
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren y buscare mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
2 Crónicas 7: 14
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En el Perú recordamos los años ochenta y noventa como tiempos oscuros, llenos de temor e incertidumbre ocasionados por la ideología terrorista, la crisis política y social que se reflejaba en la economía. Cada vez más los índices de pobreza aumentaban y parecía no haber solución.
En medio de esa emergencia nacional, Dios demostró su poder y misericordia a través del Hno. Pablo, ya que el Director de Radio Pacifico, Don Pedro Ferreira, recibió el encargo de hacer un llamado al pueblo cristiano a la oración a través de las ondas radiales de la emisora Radio del Pacífico, iniciando así una campaña de oración a nivel nacional para interceder por la reconstrucción y la paz de nuestro País.
Es así como un 7 de Mayo de 1989 nace el MOVIMIENTO NACIONAL DE ORACION POR EL PERU, y todos los días de 6 a 7 de la mañana por Radio del Pacifico se empezó a transmitir el programa de oración, que prestaba atención a las peticiones y animaba a todos los creyentes y publico en general a mantener viva su esperanza en un Perú mejor.
Humillarnos ante Dios y su palabra, significa reconocer nuestra pobreza espiritual, no hemos sido capaces de obedecer a su Palabra a pesar de recibir tantas bendiciones. Ejemplo de oración tenemos en el Libro de Daniel 9: 3 – 19 y Esdras 9: 6 – 15.
Arrepentirse significa, cambiar y renovar nuestro compromiso de hacer la voluntad de Dios. Como IGLESIA TENEMOS LA RESPONSABILIDAD DE CLAMAR POR SU MISERICORDIA Y DEBEMOS DEPENDER TOTALMENTE DE EL.
Salmos 118:8 “Mejor es confiar en Dios que confiar en el hombre”.
Salmos 146: 3 “No confíes en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en la salvación”.
Por otro lado, para que vivamos pacíficamente y nuestras autoridades administren con mucha sabiduría nos dice las Escrituras 1Timoteo 2: 1 – 6 “Exhorto ante todo, a que se haga rogativa, oraciones por los reyes para que vivamos reposadamente en toda piedad”
Estas palabras de parte del Apóstol Pablo para orar a favor de nuestras autoridades, las escribió, cuando estuvo preso en la cárcel en forma injusta en el reinado del Emperador de Roma.
Jeremías 33:3 “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces”.
Aquí algunas frases del Decálogo del Movimiento Nacional de Oración:
Cuando el hombre ora, Dios responde, las circunstancias difíciles cambian y ocurren milagros.
La unida intercediendo por el Perú, por América Latina y el mundo entero.
Continuando con la reseña histórica, se agrego posteriormente una vigilia de oración todos los viernes de 10: 00 de la noche hasta las 5 de la madrugada. Y loa cultos de oración todos los martes a las 4:00 de la tarde con la participación de hermanos de diferentes congregaciones.
Han transcurrido ya 32 años desde el inicio del Movimiento de Oración. La época oscura terminó: “el terrorismo fue controlado, nuestra economía mejoro convirtiéndose en una de las mas solidas de Latinoamérica.
Hubo confianza de parte de los inversionistas extranjeros. Sin embargo, debemos seguir perseverando en la oración, porque hay obstáculos y pruebas nuevas que aparecen en el camino en nuestra Nación.
Hoy en día, si bien no vivimos los tiempos de terrorismo, el Perú ha entrado a una crisis política, la corrupción es uno de los mayores problemas que enfrentamos. Así mismo algunos líderes políticos abiertamente expresan su odio a Dios y a su Iglesia.
- En el problema social, enfrentamos un incremento de la delincuencia que no tienen respeto a la vida humana.
- En la salud, enfrentamos la emergencia sanitaria a nivel de la Nación ocasionado por la pandemia.
Pero siempre tenemos ese atisbo de esperanza que nos alienta a no rendirnos. Repito de nuevo: “Pero siempre tenemos ese atisbo de esperanza que nos alienta a no rendirnos”.
Nuestro amado Padre Dios sigue cumpliendo su promesa tal como nos menciona las Sagradas Escrituras en Mateo 6: 33 “Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas las cosas os serán añadidas”.
El llamado de nuestro Dios, y del Señor Jesucristo para su intervención continua con estos requisitos citados en 2Cronicas 7: 14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos y perdonare sus pecados y sanare su tierra”. 2 Crónicas 7: 14