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Lo peor de no realizarse una limpieza profesional es la aparición de la PERIODONTITIS, enfermedad de las encías que ocasiona la pérdida de piezas dentales con el tiempo. Para evitar la periodontitis es demasiado importante una limpieza diaria, después de cada comida, utilizando en las noches hilo y enjuague bucal (por 30 segundos o un minuto) para evitar la presencia y crecimiento de bacterias entorno a los dientes, mismas que, con el tiempo, van generando los siguientes síntomas:
Encías inflamadas
Encías de color rojo brillante o rojo oscuro
Encías sensibles al tacto
Encías que sangran fácilmente
Color rosa en el cepillo de dientes después de cepillarse
Escupir sangre al cepillarse los dientes o al usar el hilo dental
Mal aliento que no desaparece
Pus entre los dientes y las encías
Dientes flojos o pérdida de dientes
Dolor al masticar
Nuevos espacios que se crean entre los dientes similares a triángulos negros
Encías que se retraen, lo que hace que los dientes se vean más largos de lo normal, conocido como encías que se reabsorben
Cambio en la manera en que se unen los dientes al morder
La limpieza dental, también llamada profilaxis dental, se hace para eliminar la placa y el cálculo (sarro) que se acumula en los dientes durante el paso de los meses. La misma es recomendable realizarla al menos dos veces al año.
Esta acumulación de placa y sarro se va depositando en los dientes. La placa es una sustancia viscosa con bacterias y restos de alimentos que se sitúa en los márgenes de la encía y en las zonas más retentivas de los dientes. El sarro una vez se genera no se puede eliminar con el cepillado. El sarro es la solidificación de la placa dental. Se debe tomar en cuenta que hay determinadas personas que generan más sarro en las mismas condiciones higiénicas que otras.
PROCEDIMIENTO LIMPIEZA DENTAL PROFESIONAL
La limpieza dental se hace habitualmente con un aparato de ultrasonido el cual tiene una punta fina que entra en vibración cuando toca un objeto duro como el sarro. Esta vibración consigue el desprendimiento de las placas de sarro y la eliminación de manchas extrínsecas, es decir, las producidas por tabaco, café, vino y otras sustancias que oscurecen los dientes.
Para la eliminación de manchas también se usa un instrumento de aire a presión con bicarbonato que remueve las manchas de los dientes.
Posteriormente se pasa un cepillo o goma de pulido con una pasta para pulir la superficie del diente.
Finalmente se fluoriza los dientes para agregar una capa de protección al esmalte.