El Consejo editorial de la Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa está comprometido con altos estándares de ética y buenas prácticas en la difusión y transferencia del conocimiento, para garantizar el rigor y la calidad científica. Es por ello que ha adoptado como referencia el Código de Conducta que, para editores de revistas científicas, ha establecido el Comité de Ética de Publicaciones (COPE: Committee on Publication Ethics) dentro de los cuales se destaca:
En su calidad de máximos responsables de la revista, el comité y el equipo editorial de La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa se comprometen a:
Unificar esfuerzos para satisfacer las necesidades de los lectores y autores. Promover la mejora continua de la revista.
Asegurar la calidad del material que se publica.
Asegurar la libertad de expresión.
Mantener la integridad académica de su contenido.
Impedir que intereses comerciales comprometan los criterios intelectuales.
Publicar correcciones, aclaraciones, retractaciones y disculpas cuando sea necesario.
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa pone a disposición de los evaluadores una guía acerca de lo que se espera de ellos. La identidad de los evaluadores se encuentra protegida, garantizando su anonimato.
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa garantiza que el material remitido para su publicación será considerado como materia reservada y confidencial mientras que se evalúa (doble ciego).
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa se compromete responder con rapidez a las quejas recibidas y a velar para que los demandantes insatisfechos puedan tramitar todas sus quejas.
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa asegura que el material que publica se ajusta a las normas éticas internacionalmente aceptadas.
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa garantiza la confidencialidad de la información individual (por ejemplo, de los profesores y/o alumnos participantes como colaboradores o sujetos de estudio en los temas presentados).
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa asume su obligación para actuar en consecuencia en caso de sospecha de malas prácticas o conductas inadecuadas. Esta obligación se extiende tanto a los documentos publicados como a los no publicados. Los editores no sólo rechazarán los manuscritos que planteen dudas sobre una posible mala conducta, sino que se consideran éticamente obligados a denunciar los supuestos casos de mala conducta. Desde la revista se realizarán todos los esfuerzos razonables para asegurar que los trabajos sometidos a evaluación sean rigurosos y éticamente adecuados.
Cada vez que se tenga constancia de que algún trabajo publicado contiene inexactitudes importantes, declaraciones engañosas o distorsionadas, debe ser corregido de forma inmediata. En caso de detectarse algún trabajo cuyo contenido sea fraudulento, será retirado tan pronto como se conozca, informando inmediatamente tanto a los lectores como a los sistemas de indexación. Se consideran prácticas inadmisibles, y como tal se denunciarán las siguientes: el envío simultáneo de un mismo trabajo a varias revistas, la publicación duplicada o con cambios irrelevantes o parafraseo del mismo trabajo, o la fragmentación artificial de un trabajo en varios artículos.
La relación entre editores, editoriales y propietarios estará sujeta al principio de independencia editorial. La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa garantizará siempre que los artículos se publiquen con base en su calidad e idoneidad para los lectores, y no con vistas a un beneficio económico o político. En este sentido, el hecho de que la revista no se rija por intereses económicos, y defienda el ideal de libre acceso al conocimiento universal y gratuito, facilita dicha independencia.
La Revista Onomatopeya - Divulgación Educativa establecerá los mecanismos necesarios para evitar o resolver los posibles conflictos de intereses entre autores, evaluadores y/o el propio equipo editorial.
Cualquier autor, lector, evaluador o editor puede remitir sus quejas a los organismos competentes.