El Concepto de Dios y de la muerte en la Filosofía de la Orden Magna OM
El Concepto de Dios y de la muerte en la Filosofía de la Orden Magna OM
El Concepto de Dios en la Filosofía de la Orden Magna OM
UNIDAD DE DIOS
Partimos de una creencia monoteísta y panenteísmo: basada en la existencia de un único Dios, amigo por naturaleza, divino, omnipotente, indivisible y verdadero, está en todo, pero también es más que todo lo que existe, creador de todas las cosas y esta presente en todo. La Creencia en la unidad absoluta de Dios y la consideración del él como Amigo del Hombre moderno.
El Dios de la Fraternidad de la Orden Magna OM no es un Dios de prohibiciones, de "no hagas, no toques, no bebas". En la Orden Magna OM, Dios no impone reglas sobre cómo vestirse, adónde ir, ni cómo, cuándo o dónde rendirle culto. Tampoco es un Dios que "negocia" bendiciones a cambio de diezmos, ritos o sacrificios.
Por el contrario, es un Dios que se interesa por lo virtuoso, lo progresivo y lo bueno en cada persona. Exaltar a Dios es la mejor manera de acercarnos a Él, mediante cultos de adoración inspiradores, el fortalecimiento de la fe a través de una enseñanza sólida y un compañerismo sano. Nuestro Dios es un ser amigo y benevolente, y posee las siguientes cualidades:
Dios no condena ni infunde miedo.
Dios es Sabiduría, Amor y Lógica.
Dios no tiene favoritos ni discrimina por nacionalidad, sexo, raza o clase.
Dios trata a los humanos con dignidad y respeto.
Dios no es un capataz de esclavos ni un déspota que abusa de sus "siervos".
Dios es el Aliado y Hermano en Alma del ser humano.
Dios no es celoso, iracundo ni vengativo.
El ser humano no es un pecador, ni un ser caído o depravado.
Dios no tiene contrincantes; el cielo y el infierno son estados mentales y formas de ser.
El ser humano ha sido creado para llegar a ser similar a Dios en ética y virtud, colaborando con Él para eliminar el error y el mal del cosmos.
DIOS AMIGO
Dios Amigo, es el Ser supremo, a quien se considera el único Dios e indivisible, creador y origen de todo cuanto existe, esta presente en todo., Uno en su unidad, el único eterno sostenedor, que ni engendró ni fue engendrado y es inigualable; creer en el poder que tiene sobre todo el universo y que trasciende al mismo; conocer y creer en sus atributos cuales son perfectos, su infinitud, inmutabilidad, eternidad, amor, bondad, virtud, justicia, compasión, verdad y lealtad, conocimiento (omnisciencia) y poder (omnipotencia). Dios es tan diferente de los seres mortales que debe ser considerado en esencia como un misterio más allá de la capacidad de comprensión humana. Es posible un conocimiento limitado de Dios a través de la meditación, en términos de atributos divinos y trayectorias de conocimiento. La concepción filosófica y de meditación de "Dios” se le debe tener en cuenta como “el Dios Amigo", que es una realidad viva, experimentada y la superioridad de su conocimiento de Dios a las demostraciones racionales de su existencia y de los atributos. Dios como la "causa del ser" y el "interés último".
Los atributos principales de Dios pueden ser concebidos como trascendente (por encima del mundo), haciendo hincapié en su "calidad de otro", su independencia absoluta y su poder sobre el orden mundial; o como inmanente (habitando en el Universo), resaltando su presencia y participación dentro del proceso del mundo; debe ser concebido como impersonal o supra personal., Dios debe ser venerado como lo Uno, es la unidad suprema que abarca o ha creado todas las cosas y en la trascendencia divina. Dios está presente en todo el universo pero también lo trasciende. Desde un punto de vista simbólico representa la idea de unidad y conexión con todo lo que existe. Sugiere que nada está separado del todo, que todo está interconectado.
Dios debe ser entendido tanto desde una perspectiva trascendente como inmanente que esta presente en todo.. Dios no tiene aspectos personales, su aspecto es impersonal, o también que sólo él es auténticamente personal dentro de su existencia y que en el ámbito de la finitud hay sólo una aproximación imperfecta al ser personal. Dios sólo puede ser comprendido a través de una meditación profunda adquirida por medio del aprendizaje. Estas formulaciones sugieren que la lógica del discurso sobre Dios es diferente por sí misma a la lógica que se aplica a las entidades finitas. Dios es concebido ante todo en términos de trascendencia, personalidad y unidad.
Dios es creador es decir que el mundo es creado, significa que no es independiente de Dios o una emanación de Dios, pero sí es externo a Él, un producto de su voluntad, por eso Él es Señor de todo el universo y la creación del ser humano fue hecho a imagen de Dios; por ello. Es representado como rey, amigo, juez y pastor. Como Dios, a pesar de su condición antropomórfica, es una divinidad viva. Es verdad que el nombre de Dios, es entendido como "Yo soy el que es". Dios es único y su mandato es supremo.
Como Padre de todas las cosas creadas, su amor es infinito para los seres creados por él y cuidado más que en su poder. Dios es el orden finito. Ambas expresiones es la presencia inmanente y la actividad de Dios en la creación, por la que lucha para conducirla a la perfección. 'El Dios'. Es personal dentro de su existencia, trascendente y único. Su voluntad es absoluta, y todo lo que ocurre depende de ella, El Dios personal y amigo logrado por los practicantes de meditación mediante una disciplina de aprendizaje llegan al mayor acercamiento a Dios, la idea de un Dios absoluto impersonal o supra-personal es el Ser Sagrado lo convierten en el ser Supremo como su mejor amigo y aliado. Su realidad única eterna, absoluta, que abarca todo lo que es, de modo que el mundo que cambia es sólo la apariencia exterior (encargados de la creación, la preservación y la destrucción), en el camino de la meditación personal, la conciben para llegar al acercamiento máximo con Dios y a si alcanzar la felicidad humana mediante la armonía con las cosas y seres que los rodean. La realidad última o Ser Sagrado, constituye el orden cósmico impersonal, considerados seres cósmicos. el sentido de Ser Sagrado y Amigo debe difundirse por todo el Universo y no el Dios castigador, vengador. Alcanzamos el Dios Amigo mediante la practica de la Meditación Universal. En su aspecto se concibe como trascendente y personal, trascendencia y la inmanencia., se resalta la inmanencia y naturaleza impersonal del Ser. Dios es el fundamento u origen del ser y no simplemente otro ser, aun el ser supremo o más elevado que concebirse pueda, entonces no existe en el sentido en que se encuentran las cosas en el mundo. Creer en Dios amigo es tener fe en el fundamento último del ser, o confiar en la racionalidad última y la virtud de la disposición completa de las cosas, de la trascendencia e inmanencia, ser personal e impersonal, entre otras. El fundamento principal para creer en Dios debe encontrarse en la meditación y la experiencia. Hay muchas experiencias en las que la gente ha sido consciente del Ser Sagrado que afecta a sus vidas —experiencias conseguidas a través de la meditación, de experiencias místicas, conversión, una sensación de presencia, a veces visiones o locuciones— y que pueden sentirse con la fuerza de una revelación alcanzada mediante la meditación. Junto a estas experiencias logradas por medio de la meditación profunda en donde se alcanza la felicidad en sí misma hay otras en las que la gente llega a ser consciente de una profundidad o una finalidad que ellos llaman Dios (experiencias morales, relaciones interpersonales, sensación de belleza, la búsqueda de la verdad, la conciencia de finitud, incluso la confrontación con el sufrimiento y la muerte). A veces se producen las llamadas situaciones límite, porque aquéllos que sufren tales experiencias parecen chocar contra los límites de su propia existencia. Al hacer esto, sin embargo, llegan a ser conscientes de un ser que trasciende de su propio ser, con el que todavía sienten tanta diferencia como afinidad. Llegan a ser conscientes del misterio que produce a la vez temor y fascinación.
Es por lo tanto es posible que por medio de la meditación alcancemos el conocimiento de la existencia del Ser Sagrado el cual sea racional y esta posibilidad ha llevado a algunos creyentes a buscar en base de la meditación racional para sostener su fe en Dios con la confirmación de su propia experiencia. Numerosos intentos se han llevado a cabo para probar la realidad de Dios. La misma idea de un ser de quien nada más perfecto puede ser concebido supone su existencia, pues la existencia es en sí misma es un aspecto de la perfección, un ser que posea la más alta sabiduría la necesidad de la existencia de Dios como el soporte o garante de la vida moral, sobre todo en conjunción con la evidencia de la experiencia en la meditación, la creencia en Dios es, como muchas otras creencias importantes, un acto de meditación, una fe que tiene que estar enraizada en la experiencia personal y alcanzada mediante la meditación.
1) La creencia en Dios es, como muchas otras creencias importantes, un acto de meditación, una fe que tiene que estar enraizada en la experiencia personal y alcanzada mediante la meditación.
2) Creer en los Arcángeles y ángeles: son seres existentes en el mundo inmaterial que representan un ejemplo sublime de sumisión y adoración a Dios en este mundo invisible.
3) Creer en los Mensajeros de Dios: son los Maestros y mensajeros desde Adán hasta el último de ellos, la paz sea con todos ellos- que Dios envió para que sirviesen de ejemplo y guía a sus pueblos y los sacasen de las tinieblas a la luz, mediante el desarrollo de la mente humana (Poder Mental); pero los hombres en sus intereses los elevaron a los altares y los adoran como dioses. Inclusive le dieron una concepción divida.
4) Creer en el Destino: es la ordenación que Dios dispuso para todo lo creado por El, según un plan definido; El sabe desde la eternidad todo lo que va a suceder:
El hombre hecho a semejanza de Dios, teniendo libre albedrío para distinguir Tanto lo bueno como lo malo. Esta creencia en la meditación ha sido y será la misma desde la creación del primer hombre hasta el fin del mundo y a la absoluta adoración de un Dios Único.
NO HAY MAS DEIDAD QUE DIOS. Es primordial de la creencia absoluta en la Unidad de Dios, predicada por todos los maestros. No hay más Deidad que Dios.
CONOCIMIENTO DE DIOS No se puede conocer a Dios sino por medio de la meditación y esto se llevará a cabo mediante el intelecto y una experiencia, que se basa en fundamentos firmes, a través de las cosas que nos rodean. Así podemos llegar a conocer los atributos de Dios, y nuestro intelecto llegará a comprender que:
a) No hay acto sino por la existencia de Dios. Los que dicen que todo lo hecho existe por si solo y evoluciona según las influencias de los factores naturales, afirman algo falso, ya que dichas influencias y factores no se dan si no hay una causa que los produzca, ya que la nada no produce nada.
b) Todo acto nos indica el poder y atributos de un Dios. El hombre los percibe a lo largo de su vida mediante la consecución de lo necesario, su relación con el medio que le rodea y el aprovechamiento de las fuerzas y frutos naturales.
c) Dios tiene poder para hacer; quien no posee algo, no puede darlo. Ciertamente la comprensión de esto por medio de la meditación nos hace pensar lógica e imparcialmente en las criaturas que nos rodean y que no han sido originadas de nada, sino que han sido creadas por el prudente, el prudente, el omnisapiente, el poderoso, el omnividente, el viviente... : Dios.
Así, hemos comprendido que mediante la meditación, esta experiencia de los maestros y su fiel transmisión de los relatos de nuestros antepasados, la misión de los maestros, y son ellos mismos quienes han incrementado nuestra creencia, nuestra Fe y nuestro conocimiento de Dios, aparte de que nuestra naturaleza innata nos dice que hemos sido creados por un Creador poderoso al que imploramos en nuestras necesidades y agradecemos en nuestro desahogo y felicidad.
Por todo esto, creemos en el poder de Dios -altísimo sea- y en su existencia. Afirmamos que es el creador de todo el universo y de todo lo que el universo contiene.Por eso tenemos la obligación de meditar en todo lo que hay en los cielos y en la tierra, así como en las evidencias de Dios para aumentar nuestra fe y creencia; de esta forma, no hay duda de que mediante todo esto llegaremos a grabar firmemente en nuestro corazón, verdades, y no teorías sin demostración de que el creador de todas ¡as criaturas y del Universo existe y es el único Señor de todas las cosas, y así, con la mente clara y una dedicación en la meditación podremos llegar a comprender algunos secretos de la naturaleza que Dios, con su infinito poder, nos facilita.
Ciertamente que nuestro conocimiento limitado de algunas cosas y nuestra ignorancia de la mayoría de ellas nos indica la insignificancia de nuestro conocimiento frente al de Dios. Pero a través de la meditación nos podemos acercar a Dios Todo esto nos lleva a la continua reflexión en la ciencia y en los demás campos, de la vida para fortalecer nuestra creencia en el Creador y reconocer su poder a través de sus criaturas.
Rogarnos a Dios -altísimo sea- que ilumine nuestros corazones con ciencia y conocimiento. En cuanto a la limitación de nuestro conocimiento, se debe al poco poder que poseemos para conocer las cosas que nos rodean, ya que nuestra capacidad para reflexionar y conocer, por muy grande que sea, es mínima, pues el intelecto humano, a pesar del progreso en todos los campos científicos, aún no ha salido del círculo del conocimiento de sí mismo y de algunas de las cosas que le rodean, deteniéndose en su investigación muchas veces nada más empezarla. ¿Cómo podría hacer frente a los grandes misterios del Universo y de todas las criaturas de Dios? ¿Y cómo llegaría a comprender la esencia de la divinidad? Solo lo podemos alcanzar mediante la práctica de la meditación.
Esencia de dios mediante la meditación. El conocimiento de los atributos divinos por medio de los sentidos y la razón no es Completo, si practicamos la meditación profunda podremos acercarnos a la comprensión de su realidad Divina y no está grabada en el corazón ni el espíritu los discierne claramente; solamente mediante el conocimiento total podrá llegar a ver muchas de las realidades de su existencia.
Capacidad de comprender la esencia de dios mediante la práctica de la meditación.
El hombre jamás llegará a comprender la verdadera esencia divina ni su naturaleza, Podrá acercarse a comprenderlo y convertirlo en su amigo por medio de la meditación.
Que el hombre debe capacitarse y meditar para comprender la esencia y naturaleza de Dios, no quiere decir que Dios no exista. El hecho de que uno sea incapaz de comprender las cosas, no implica que tales cosas no existan.
De todas formas, la existencia de la esencia divina es evidente e indiscutible para los que razonan, ya que la sentimos, percibimos y comprendemos en todo lo que nos rodea y en nuestra propia vida.
Algunas cualidades de la esencia divina son:
No tiene fin, no es semejante a nada, es viviente y nunca muere, cuando quiere algo su mandato es "sea", y la cosa es.
Los maestros de Dios -la paz sea con él-, nos dicen: "Meditar en la creación de Dios para indagar en su naturaleza, porque vosotros llegaréis a comprenderla y compartirla con él mediante una meditación profunda y el desarrollo de la inteligencia del hombre"
En la Fraternidad de la Orden Magna OM, el concepto de Dios se presenta como una visión trascendental y holística de la divinidad, que invita a explorar lo divino más allá de las limitaciones impuestas por las creencias tradicionales. Para nosotros, Dios no es una entidad separada ni antropomórfica, es decir, no posee características humanas o limitadas a una forma física. En lugar de eso, Dios es nuestro amigo y es una fuerza omnipresente e inmanente que impregna toda la existencia, un principio universal que mantiene la coherencia y el orden del cosmos.
Dios como la Esencia de la Creación y un Amigo Fiel
El concepto de Dios en nuestra fraternidad no solo lo define como la energía universal que da origen a todo lo que existe, sino también como un amigo fiel, cercano y compasivo. Dios no es un ser distante ni impersonal; al contrario, es una presencia constante y amorosa en la vida de cada ser humano. Esta visión de Dios como un amigo cercano significa que Él no castiga ni reprime. En la Fraternidad de la Orden Magna OM, entendemos que Dios actúa con infinita misericordia, guiando y acompañando a cada uno de sus hijos sin juicio ni condena. Su presencia está siempre disponible para quienes buscan su apoyo y guía, brindando paz, esperanza y amor incondicional.
Dios como la Fuerza Unificadora del Universo
La esencia misma de nuestra filosofía es entender que Dios amigo no está fuera de la creación, sino que es la fuerza misma que da origen a todo lo que existe. En la Fraternidad de la Orden Magna OM, sostenemos que todo lo que existe es una manifestación de lo divino. Cada estrella, cada átomo, cada ser humano y cada ser viviente es un reflejo de la unidad universal. La creación y el creador no son entidades separadas, sino una única energía trascendental que se expresa de manera infinita a través de todas las formas de vida y materia.
Este concepto de Dios amigo como la fuerza que sostiene toda la creación subraya que todo lo que existe está contenido dentro de lo divino, y nada puede existir fuera de Él. Dios amigo no es una figura externa ni un ser distante, sino una energía omnipresente que conecta todo lo existente. Este entendimiento nos invita a ver el universo como una danza cósmica, en la cual todo está interconectado, reflejando la armonía y unidad esenciales del cosmos.
Ciencia y Espiritualidad: Caminos Complementarios hacia la Verdad Universal
En nuestra fraternidad, creemos firmemente que la ciencia y la espiritualidad no son fuerzas opuestas, sino dos caminos complementarios que conducen a una comprensión más profunda de la verdad universal. Mientras que la ciencia nos permite explorar y comprender los aspectos físicos del universo, la espiritualidad nos guía hacia el conocimiento de los aspectos más profundos y trascendentales de nuestra existencia. Ambas perspectivas se enriquecen mutuamente, ya que ambas buscan comprender el origen y el propósito de la vida, aunque desde diferentes ángulos.
Nosotros vemos la búsqueda de la verdad como un camino unificado, donde la razón y la espiritualidad se complementan, conduciéndonos hacia una comprensión más amplia y profunda de lo divino. En lugar de ver la ciencia y la religión como opuestas, entendemos que ambas son formas de exploración de la misma realidad, reflejando el mismo principio universal desde distintas perspectivas.
Viviendo en Armonía con la Naturaleza Divina
Una de las enseñanzas fundamentales de la Fraternidad de la Orden Magna OM es que vivir de acuerdo con nuestra verdadera naturaleza divina significa trascender las limitaciones impuestas por las convenciones sociales y las normas externas que nos alejan de nuestro propósito espiritual. Para nosotros, vivir en armonía con la naturaleza divina implica reconocer nuestra conexión con todo lo que nos rodea, comprendiendo que somos una parte esencial de un todo mayor. La vida debe vivirse en sintonía con el flujo universal, alineados con la sabiduría interior que nos guía hacia la paz y la felicidad.
Solo cuando nos alineamos con este principio, podemos alcanzar la verdadera paz interior, la sabiduría y la libertad espiritual. En la Fraternidad de la Orden Magna OM, enseñamos que la auténtica transformación comienza con el reconocimiento de nuestra unidad con lo divino, lo que nos permite vivir de manera plena y armoniosa en el mundo.
El Ser Humano: Reflejo de la Unidad Divina
Siguiendo la filosofía de la Orden Magna OM, cuestionamos las creencias y estructuras sociales que separan a los seres humanos de su verdadera esencia divina. Creemos que cada ser humano es un reflejo de la unidad divina que impregna toda la creación y la divinidad de cada ser se encuentra dentro de cada uno de nosotros. Por tanto, cada ser tiene el derecho inalienable de comprender su naturaleza divina y vivir en armonía con el principio universal. En este contexto, entendemos que todos los seres humanos, independientemente de su origen o circunstancias, son iguales en esencia y merecen ser tratados con compasión, respeto y equidad.
Cuerpo y Alma: Dos Manifestaciones de la Misma Realidad Universal
En nuestra fraternidad, entendemos que la verdadera comprensión de la existencia humana solo se alcanza cuando reconocemos que el cuerpo y el alma no son entidades separadas, sino dos manifestaciones complementarias de la misma energía universal. Tanto lo físico como lo espiritual son necesarios para una vida equilibrada y armoniosa. El cuerpo es el vehículo a través del cual experimentamos nuestra existencia terrenal, mientras que el alma que el la energía de la vida es el principio divino que nos conecta con lo eterno.
Esta visión monista, que trasciende la dualidad tradicional entre cuerpo y alma, nos invita a abrazar nuestra integridad como seres humanos completos, reconociendo la importancia de ambos aspectos para lograr una vida plena y significativa.
Reflexión sobre la Moralidad y la Libertad Espiritual
La Fraternidad de la Orden Magna OM también nos invita a reflexionar sobre las estructuras sociales y las normas morales que han sido impuestas a lo largo de la historia para limitar nuestra búsqueda de la verdad universal. Creemos que las convenciones sociales y religiosas, en muchos casos, han servido para mantener a las personas en un estado de conformidad, alejándolas de su verdadera naturaleza divina e impidiéndoles su desarrollo mental y espiritual de su ser
En la Fraternidad, promovemos la liberación de las ataduras de la moralidad convencional y alentamos a los individuos a seguir el camino hacia la verdad universal. La verdadera libertad espiritual se encuentra en la capacidad de cuestionar las normas impuestas y vivir de acuerdo con los principios divinos que nos guían hacia el conocimiento profundo de la realidad.
La Fraternidad Universal: Un Llamado a la Unidad Global
Nuestra comprensión de Dios amigo, como la esencia que permea toda la creación, nos ofrece una perspectiva integradora que fomenta la compasión, la fraternidad universal y la unidad global. Invitamos a cada miembro de la humanidad a abrazar su verdadera naturaleza divina, reconociendo que todos somos expresiones del mismo principio universal. La verdadera fraternidad se basa en la comprensión de que estamos interconectados y somos parte de un mismo todo cósmico.
Al vivir de acuerdo con estos principios, podemos experimentar la paz, la justicia y la armonía en nuestras vidas, contribuyendo así al bienestar colectivo de la humanidad y al equilibrio del universo. La Fraternidad de la Orden Magna OM nos enseña a vivir con conciencia, a respetar nuestra conexión divina y a actuar siempre en armonía con el cosmos. El fin del ser es alcanzar la felicidad.
Correo ordenmagnaom@gmail.com
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El concepto de la Muerte en la Fraternidad de la Orden Magna OM
La Muerte en la Filosofía de la Fraternidad de la Orden Magna OM
En la filosofía de la Fraternidad de la Orden Magna OM, la muerte no se percibe como un final absoluto, sino como una transición en la existencia del ser. Se trata de un proceso de transformación, donde el ser humano, compuesto por dos elementos esenciales—materia y energía—, experimenta una separación natural al final de su vida terrenal.
La Materia: El cuerpo físico, al morir, se descompone y regresa a la Tierra, reintegrándose al ciclo natural del universo. Este retorno simboliza la conexión del ser con la naturaleza y su participación en el equilibrio cósmico. La materia, que una vez dio forma a la existencia terrenal, se transforma y nutre la vida en el plano físico, perpetuando así el ciclo natural de la creación.
La Energía: La esencia espiritual, en cambio, no desaparece. Esta energía es considerada eterna y divina. Al separarse del cuerpo, se eleva y se une a la fuente primordial: Dios o el Todo. Desde esta perspectiva, la muerte es simplemente una separación entre lo material y lo espiritual, donde el cuerpo regresa a la tierra y la energía trasciende hacia una existencia más elevada, en armonía con lo divino.
Este concepto se basa en la idea de la inmortalidad del espíritu, que no está sujeto a los límites del tiempo ni del espacio. La Orden Magna OM sostiene que esta energía puede continuar su evolución, aprendiendo y creciendo en el plano espiritual, en busca de una conexión más profunda con Dios.
En este sentido, la muerte no es una pérdida, sino una transformación. Es una liberación del cuerpo físico que permite al ser experimentar una realidad superior en la eternidad, reafirmando así la continuidad de la existencia y la unión del alma con la Verdad Universal.
Las ceremonias de entierro en la Fraternidad de la Orden Magna OM
Las ceremonias de entierro en la Fraternidad de la Orden Magna OM son momentos de gran solemnidad y significado espiritual. Se diseñan para honrar la vida del fallecido, elevar su alma (energía) en su tránsito hacia la eternidad de la energía y su unión con el Todo. Consolar a los presentes en la fraternidad de los hermanos y la luz divina.
1. Recepción y Apertura
Se inicia con una meditación en silencio para armonizar la energía del lugar y preparar a los asistentes espiritualmente.
Se pronuncia la invocación sagrada:
“Ooommm Dios Omnipotente, recibe en tu luz y Verdad Universal a nuestro hermano/a que retorna a su origen.”
2. Lectura de Principios Espirituales
Se recita un pasaje de "El Secreto de los Sabios OM" que enfatiza la eternidad de la energía y su unión con el Todo.
Un hermano mayor o guía espiritual ofrece palabras sobre la trascendencia de la energía, recordando que la muerte no es un final, sino un renacer en planos superiores.
3. Cantos Sagrados y Música Solemne
Se entonan los mantras de transición para facilitar el viaje del alma. Entre ellos, el mantra principal:
“Ma Astra Pat Iha OM” que simboliza la protección y la unidad con el cosmos.
Se pueden usar conjunto musical con instrumentos suaves como piano, violín, flautas o cánticos corales para crear un ambiente de serenidad. Música de recuerdo del difunto.
4. Palabras de la Comunidad
Los hermanos pueden expresar recuerdos y mensajes de amor para honrar la vida del fallecido.
Se enfatiza la gratitud por su paso en este plano y su contribución a la Fraternidad.
5. Ritual de Despedida y Elevación
Se encienden velas en su honor mientras todos los presentes pronuncian:
“En la luz de la Verdad Universal, tu espíritu es eterno. Nos volveremos a encontrar en la sabiduría infinita.”
Se realiza el acto de liberación donde los familiares y hermanos depositan una ofrenda simbólica, como una flor blanca o una piedra de cuarzo, en su ataúd o tumba.
6. Cierre y Reflexión
Se finaliza con un último mantra o una oración en grupo, reafirmando la creencia en la unidad universal y la continuidad del alma en su camino de evolución.
Se invita a los asistentes a mantener la enseñanza del fallecido viva en sus corazones y acciones diarias.
Las cenizas del difunto deben volver a la tierra para continuar con el ciclo natural. Es la liberación de los difuntos de los quedan vivos.
Canto a los difuntos:
(Melodía solemne y pausada, puede cantarse con acompañamiento de flauta o violín y piano.)
🌿 Verso 1:
Oh, hermano (hermana), luz en el camino,
tu espíritu vuela, regresa al destino.
La tierra te abraza, el viento te alza,
el alma despierta, la paz te alcanza.
🌿 Coro:
🌟 Ma Astra Pat Iha OM,
la luz te guía, regresas al Sol.
🌟 Ma Astra Pat Iha OM,
tu alma es eterna, no hay separación,
la luz de la eternidad te acompaña.
🌿 Verso 2:
Las aguas susurran tu dulce canción,
las llamas te elevan en su resplandor.
La tierra descansa, el cielo te nombra,
y en nuestra memoria tu esencia perdura.
🌿 (Repetir Coro)
🌟 Ma Astra Pat Iha OM,
la luz te guía, regresas al Sol.
🌟 Ma Astra Pat Iha OM,
tu alma es eterna, no hay separación.
la luz de la eternidad te acompaña.
🌿 Final:
Duerme en la calma, despierta en la luz,
Ooommm Dios Omnipotente, te recibe en su azul.
En la Verdad y en el Todo serás,
fraterno en la Gloria, jamás morirás.
Escriba: ordenmagnaom@gmail.com
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