Esta pintura representa las diferentes etapas en las que se desarrolla un manglar. El mangle rojo es una de las especies que se encuentran en nuestro país. Los animales representados, son algunos de los que integran este ecosistema. En la parte central del mural se aprecian las raíces del mangle; sobre una de ellas se encuentra un meditador de color azul y violeta, este personaje nos hace evocar un momento de intimidad y de fusión con el entorno. Somos nosotros, los que conscientes de habitar un espacio compartido, podemos generar un vínculo de cuidado mutuo en relación con las otras formas de existencia que conforman nuestra casa que es este bello planeta.