También llamadas clásicas o 1D. La técnica de estas extensiones es poner las extensiones en cada pestaña individualmente, una a una y no una tira completa que se pega a la piel, logrando un efecto más natural.
La diferencia de las 1D con las 2D es que con las 2D se colocan dos extensiones por cada pelo natural. Son pestañas ultrafinas que multiplican el volumen en las pestañas.
Como podrás imaginar, usan tres extensiones de pestaña por pelo natural, pero la diferencia es que usan un diámetro más fino y suave para no suponer tanto peso en la pestaña natural. Además, el volumen que dan es superior a las extensiones 2D o clásicas.
Las extensiones híbridas combinan distintas técnicas en una sola: el volumen 1D, en el cual se aplica una postiza por pestaña y el volumen 3D, que son 3 postizas por pestaña, para así obtener resultados que sigan luciendo naturales, pero que aporten impacto a tu mirada.
Se colocan varias extensiones de grosor delgado sobre cada una de tus pestañas naturales y en diferente dirección.
Dependiendo del diseño que desees, jugamos con la curvatura, el diámetro y la longitud de las extensiones.
Este servicio es tan importante como la puesta de pestañas. Hay que garantizar una retirada segura tanto para el ojo como para las pestañas naturales. No se debe acudir a trucos caseros.
Los pegamentos profesionales están diseñados para resistir agua, jabón, sudor, desmaquillante... Es necesario removerlo con productos adecuados para no causar daño en las pestañas naturales.
La retirada de las extensiones la debe realizar un profesional en un centro especializado.
El procedimiento es similar a la puesta de pestañas, a diferencia de los productos usados y que las pestañas se remueven delicadamente con un microcepillo una vez el producto ha disuelto el pegamento. Una vez retiradas todas las postizas, se debe limpiar muy bien el párpado para evitar cualquier tipo de residuo en las pestañas naturales.