Empecemos desde cero. Definitivamente, el rey y platillo más representativo de la comida típica de Nuevo León. Debe ser un cabrito tierno, de no más de 40 días de nacido, que jamás haya probado hierbas de campo. Es decir, sólo fue alimentado con leche materna. Se asa con brasas de mezquite, cociéndose por dos horas.
La mejor manera en que los regiomontanos comienzan su día. Es carne deshidratada y su nombre proviene debido a que antes era golpeada para adelgazarla y secarla mejor. Ideal para acompañar con frijoles refritos o en un burrito.
No se puede hablar del Norte de México y la comida típica de Nuevo León sin mencionar las carnes asadas. Y de todos los cortes posibles, la arrachera es tal vez el más famoso. Asarlo al carbón y acompañarlo de cebollitas y salchichas para asar es toda una delicia.
De los platillos típicos de la comida típica de Nuevo León, éste se origina en el municipio de Linares. Son dulces de leche de cabra y nueces, siendo famosos a lo largo de todo México.
Este platillo es perfecto cuando los de Nuevo León se quieren curar la resaca. Se prepara a partir de la tripa del caprino, es decir, su intestino delgado. Éstos son trenzados, después cocidos y finalmente fritos para dejarlos dorados. También se pueden cocinar a las brasas. Se acompaña con tortilla de harina y una picante salsa.
Como su nombre indica, son tamales de tamaño pequeño, pero de gran sabor. Se preparan con la cabeza de puerco, que es guisada con chile colorado, ajo y comino. También son conocidos en Monterrey como tamales de dedo.
Finalmente, este platillo cierra la comida típica de Nuevo León. Este asado se prepara con chile colorado o guajillo, así como ajo, laurel, cebolla y manteca de cerdo. Uno de los favoritos para los nuevoleonenses.