La evaluación consiste de cuatro partes:
Se evaluará la claridad del esquema y si los huesos están bien clasificados, según el lugar del cuerpo donde se encuetren.
Se considerarán positivamente aquellas respuestas que reflejen aquello que se pregunta, sin importar si es más extenso o menos.
Se tendrá en cuenta la dificultad del ejercicio y aquellos elementos que han acertado.
Se valorará que sepan ubicar los huesos, según si están en la cabeza, tronco o extremidades y que luego sepan situarlos en el esqueleto.