Las inspecciones técnicas de instalaciones son evaluaciones obligatorias realizadas por un Organismo de Control Autorizado (OCA) para verificar que las instalaciones industriales, eléctricas, térmicas o de protección contra incendios cumplen con la normativa vigente. Este proceso no solo garantiza la seguridad de las personas, sino que protege tus activos empresariales y evita sanciones legales.
Según el Ministerio de Industria de España, las inspecciones reglamentarias han reducido en un 40% los accidentes laborales relacionados con fallos en sistemas eléctricos y térmicos desde 2015 (fuente: MITMA).
Las instalaciones, tanto en industrias como en edificios de uso público, están sujetas a regulaciones de seguridad industrial. La Ley establece que estas deben ser revisadas periódicamente por entidades imparciales con autorización oficial, conocidas como OCA.
El Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), y la normativa sobre sistemas de protección contra incendios establecen los requisitos y frecuencias para estas inspecciones.
No cumplir con estas inspecciones puede acarrear sanciones que oscilan entre 3.000 € y 60.000 €, dependiendo del grado de riesgo y negligencia (fuente: BOE).
Entre las más comunes, se incluyen:
Instalaciones eléctricas de baja tensión (especialmente en locales de pública concurrencia).
Instalaciones térmicas en edificios (RITE), como calderas o sistemas de climatización.
Instalaciones de protección contra incendios, como rociadores automáticos y extintores.
Maquinaria industrial, sistemas de presión o ascensores.
Sistemas en minería o zonas clasificadas con riesgo de explosión.
Empresas como SIMECAL, con más de 23 años de experiencia y cobertura nacional, destacan por ofrecer servicios integrales de inspección OCA en todos estos campos.
Solo los Organismos de Control Autorizado (OCA) pueden emitir certificados válidos tras una inspección. Estos organismos están registrados por las administraciones autonómicas y deben contar con:
Ingenieros colegiados y técnicos cualificados.
Instrumentación calibrada.
Cobertura de responsabilidad civil profesional.
SIMECAL, por ejemplo, dispone de 18 centros en toda España y un equipo técnico especializado que asegura rapidez, legalidad y precisión.
Estos son los pasos recomendados:
Revisa la normativa específica para tu tipo de instalación.
Solicita una preinspección voluntaria para detectar fallos menores.
Organiza la documentación técnica: planos, fichas técnicas, certificados anteriores.
Corrige cualquier anomalía detectada previamente.
Coordina con el OCA la fecha de inspección con antelación.
✅ Cumplimiento legal y reducción del riesgo de sanciones.
✅ Prevención de accidentes laborales y daños materiales.
✅ Mejora de la reputación empresarial al demostrar compromiso con la seguridad.
✅ Optimización del mantenimiento de tus equipos.
✅ Acceso a licencias, subvenciones y certificaciones de calidad.
1. ¿Cada cuánto tiempo se debe hacer una inspección técnica?
Depende del tipo de instalación. Por ejemplo, las eléctricas de baja tensión deben inspeccionarse cada 5 años en locales públicos. Las instalaciones térmicas (RITE), cada 2 años en instalaciones mayores de 70 kW.
2. ¿Qué ocurre si no paso la inspección OCA?
Se emite un informe con las deficiencias detectadas. Tendrás un plazo para corregirlas y pasar una reinspección. Si no lo haces, puedes ser sancionado o incluso clausurado.
3. ¿Cómo elegir un buen OCA?
Busca organismos con experiencia, buena reputación, cobertura nacional y disponibilidad rápida, como SIMECAL. Verifica que esté autorizado por tu comunidad autónoma.
4. ¿Cuánto cuesta una inspección técnica?
Los precios varían según el tipo de instalación, pero suelen ir desde los 150 € para instalaciones simples, hasta los 500 € o más para sistemas industriales complejos.
5. ¿Puedo realizar una inspección voluntaria antes de la oficial?
Sí, y es altamente recomendable. Permite identificar errores antes de la inspección oficial y evitar suspensos o sanciones.
Las inspecciones técnicas de instalaciones no son solo un requisito legal, sino una inversión en la seguridad, eficiencia y reputación de tu empresa. Cumplir con estas normativas te protege ante incidentes y demuestra compromiso con la responsabilidad corporativa. Contar con un OCA confiable y con experiencia como SIMECAL marca la diferencia entre operar con tranquilidad o arriesgar sanciones innecesarias.