Antes de que Trujillo llegara al poder, la cosa en el país estaba difícil. Después de que Estados Unidos nos ocupó en 1916 y se fue en 1924, el país quedó un poco descontrolado, con varios gobiernos débiles. Fue en ese momento, cuando las cosas estaban bastante mal, que Trujillo, que ya tenía poder como militar, aprovechó la oportunidad y dio un golpe de estado.
La dictadura de Trujillo fue un gobierno autoritario, o sea, él estaba al mando de todo, y no dejaba que nadie se metiera. Él controlaba todo en el país: la política, la economía, el ejército y hasta los medios de comunicación. Los dominicanos vivíamos bajo su regla, y si te metías con él o decías algo malo, podías terminar preso o peor, desaparecido. Él fue como un dictador, no aceptaba oposición y usaba el miedo para mantenerse en el poder.
Trujillo llegó al poder en 1930, después de dar un golpe de estado. Horacio Vásquez, el presidente de entonces, no estaba haciendo bien las cosas y la gente ya no lo quería. Trujillo, que era parte del ejército, se aprovechó de esa situación y derrocó a Vásquez. Desde ahí, se fue afianzando en el poder y empezó a controlar todo, aunque al principio se mostró como si venía a poner orden. Al final, resultó que solo vino a quedarse con todo y hacer lo que le daba la gana.
Cuando Trujillo estuvo en el poder, hizo un montón de cosas malas:
Se adueñó de todo: No solo controlaba el gobierno, sino que también se quedó con las empresas más grandes, como las de azúcar y tabaco. Se hizo rico, pero la gente seguía pasando trabajo.
Mucha persecución: Si alguien lo criticaba o se le oponía, lo metía preso o lo mataba. La gente vivía con miedo porque no sabías si te podía pasar a ti. Había una policía secreta que se encargaba de vigilar a los que estaban en contra.
La masacre de los haitianos: En 1937, mandó a matar a miles de haitianos que vivían cerca de la frontera, en lo que se llamó la Masacre de Perejil. Murieron entre 10,000 y 30,000 personas solo porque él quería quitar a los haitianos de la zona.
Se creía un dios: Trujillo no solo gobernaba, sino que quería que todos lo adoraran. Le puso su nombre a calles, ciudades y hasta a los niños dominicanos. Quería que todo el mundo lo viera como un líder casi divino.
Hizo algunas mejoras: Aunque todo lo controlaba, hizo algunas obras como carreteras, escuelas y hospitales, pero más que por ayudar, fue para que la gente lo viera como un gran líder y de paso, seguir beneficiándose él.
Relaciones con EE.UU.: Trujillo tenía buenas relaciones con los Estados Unidos, pero muchos países de Latinoamérica no lo soportaban y criticaban las cosas malas que hacía, como la violación de los derechos humanos.
El 30 de mayo de 1961, después de estar 31 años en el poder, Trujillo fue asesinado por un grupo de conspiradores, algunos de ellos hasta eran gente cercana a él. Lo mataron porque ya nadie quería seguir viviendo bajo su dictadura. La noticia de su muerte fue como un alivio para muchos, pero no fue el fin de los problemas en el país, porque después de su muerte el país pasó por un tiempo de inestabilidad antes de encontrar el rumbo.
La dictadura de Trujillo fue un tiempo de mucha represión, abuso de poder y control absoluto. Aunque hizo algunas cosas para mejorar el país, la mayoría de las veces lo hizo solo para quedar bien y beneficiar a él mismo. A la gente le costó mucho poder vivir con libertad, y muchos sufrieron la persecución y el miedo. Su muerte en 1961 terminó con su reinado, pero dejó huellas profundas en la historia del país que todavía se recuerdan hoy.