Una de las infecciones más frecuentes en la piel es la foliculitis. Esta consiste en una inflamación de los folículos pilosos producida, generalmente, por bacterias u hongos. Si no se trata a tiempo puede derivar en úlceras escamosas, difíciles de curar.
Una de sus causas deriva del uso de métodos tradicionales de depilación, como cuchillas, que producen cortes e irritaciones. Estas pueden favorecer la proliferación de bacterias en la piel, penetrando a través del tallo piloso y llegando a afectar al folículo piloso. Con la depilación láser, este problema se reduce.
Los resultados comienzan a ser efectivos desde la primera sesión. El número de sesiones lo determina el especialista, siempre en función de cada caso.
Al no presentar efectos secundarios, aporta al paciente la seguridad que requiere, además de la comodidad, ya que no precisa de una preparación previa, solo seguir las mínimas indicaciones recomendadas por el especialista en estética.
Durante la depilación con láser, el paciente nota ligeras sensaciones de calor o pinchazos, pero no resulta un método doloroso. Yohanny Reyes, técnico superior en Estética Integral.
Si la comparamos con otros métodos depilatorios como cera o cuchillas, a largo plazo la depilación láser resulta ser más barata, ya que esta técnica solo requiere de una serie de sesiones y luego sus efectos son permanentes. En el caso de las cuchillas o la cera, se trata de sistemas desechables, por lo que la inversión es constante.
Los vellos enquistados suelen darse tras la depilación con cera o el rasurado mediante cuchilla. Al enquistarse pueden producir quistes pilosebáceos e incluso pequeños queloides (cicatrices hipertróficas), dando un aspecto hiperpigmentado. Con el tiempo, estas pueden infectarse, derivando en foliculitis.
El número de sesiones dependerá de cada paciente, del tipo de vello y el fototipo de piel, pero a diferencia de otros métodos de depilación, la depilación láser ofrece unos resultados permanentes. En poco tiempo podrás olvidarte de la depilación.
¡Más suavidad y sin vellos!
dile bye, bye a los pelos encarnados