El género
El género clasifica las obras musicales según unos parámetros determinado. Según los intérpretes, el género puede ser instrumental, cuando sólo aparecen instrumentos; vocal, cuando sólo suenan voces; como un género mixto, cuando aparecen voces e instrumentos. Según a qué público va dirigida, el género puede ser popular, en el sentido de música conocida por el pueblo. Se puede dividir en dos grupos: música tradicional o folclórica, que se emplea en las fiestas populares y que es tan antigua que se desconoce su origen y su autor; y música popular urbana, también muy conocida y más cercana en el tiempo. Por otra parte, la música culta, también llamada clásica, está dirigida a un público menos numeroso. Es la música de los grandes compositores. Está más elaborada y siguen unas reglas compositivas determinadas. Según la función que tiene, la música puede ser religiosa, cinematográfica, incidental, que acompaña una escena y apenas tiene protagonismo, dramática, música cantada y expresiva, publicitaria, pero acompaña a un anuncio, descriptiva o programática, que intenta describir un paisaje una escena o contar una historia. Si no tiene función conocida se dice que es música pura o abstracta. Es decir, la única función que tiene es la propia música. Una misma obra musical puede cumplir varias funciones, según el ambiente en el que se manifieste. Estos criterios no son excluyentes entre sí. Por ejemplo, una misma obra puede ser instrumental, culta y cinematográfica.