Gran "Olla" de la grasería de Antonio Blanco.
OLLA DE LA GRASERÍA DE ANTONIO BLANCO
El Sr. Antonio Blanco por 1840 tuvo una grasería, algunos le llamaron saladero, en las inmediaciones del Estadio Miguel Campomar, la granjita Esperanza Sabalera y el chalet de Campomar. Por eso la cañada se llama “cañada de Blanco o cañada Blanco”.
Ángel Ponte en sus publicaciones nos cuenta: En la barranca donde fue construida la gradería del Estadio, conocimos vestigios de una instalación destinada al procesamiento de grasa. Consistía en una pared semicilíndrica de ladrillos, derrumbada en parte y embutida en la barranca, a media altura quedaban todavía algunas barras horizontales muy deterioradas por la acción del fuego y del tiempo. Tales barras de fundición configuraban una trébede (Aro o triángulo de hierro con tres pies para poner vasijas sobre el fuego) bajo la cual seguramente se encendía la leña y sobre ésta se colocaría la olla o tacho con la grasa a derretir. La boca de la semicircular pared quedaba al ras de la parte superior del terreno, ello facilitaría la descarga de grasa virgen traídas por zorras.
En terreno de la granjita sabalera existe una especie de pozo (fue cubierto por seguridad) cuyo fin es desconocido, pero que cumpliría alguna función en tiempos de la grasería.
En una antigua publicación encontramos que la grasería de Blanco no habría funcionado mucho tiempo debido a problemas económicos adversos que atravesaba el país.
Lo cierto es que no existe o no hemos encontrado ningún papel que de legalidad a estos dichos, hemos encontrado estos datos en publicaciones.
Orígen
Este gran recipiente para cocción al que llamamos familiarmente “olla”, vio la luz en una fundición de las Islas Británicas. Carron es una zona o suburbio de la ciudad escocesa de Falkirk, y allí se instaló en 1760 Carron Iron Works. Antes de llegar al Siglo XIX, ya se realizaban en ese lugar los trabajos de fundición más importantes de Europa y daba trabajo a un total de 1.000 empleados. Las primeras chimeneas del mundo –elemento éste tan característico de nuestra ciudad- se vieron en Carron, y se sostiene que de hecho, la Revolución Industrial comenzó con el advenimiento de esta gran fundición.
Destino
Consultado el Sr. Geoff Bailey, Encargado del Departamento de Arqueología e Historia del Museo de Falkirk, Escocia, confirma la fundición de esta olla en Carron Iron Works con destino a los ingenios de azúcar de las Indias Occidentales. Hasta nuestras costas llegó uno de los elementos usados en el proceso de elaboración del azúcar: las ollas, usadas en los saladeros o graserías del Surgidero del Sauce, en realidad son “tinas de hervir azúcar”, pero por comodidad y respeto a la costumbre las seguiremos llamando ollas.
¿Cómo habría llegado?
Esta “Olla”, de 112 cm de diámetro y 63 cm de profundidad, utilizada en la Grasería de Antonio Blanco, instalada alrededor de 1840 a los fondos de donde hoy se encuentra la Granjita “La Esperanza Sabalera” podría haber llegado a nuestras costas a cambio de carne vacuna convertida en tasajo o por esclavos. La historia oral reciente dice que esta olla estuvo en la Boca del Rosario, en manos de un pescador de apellido Martínez, quién cocía sábalos en ella y luego vendía la grasa. De éste pasó a un Sr. González que la utilizaba como reservorio de agua de lluvia, y finalmente llegó a manos del Sr. Juan Jorcín, que la usaba para cocinar el alimento de sus cerdos. La gentileza de la flía Keiran - Jorcín ha permitido que esta “tina de hervir azúcar” llegara al Museo Puerto Sauce y aquí pueda ser apreciada.