El edificio que alberga al Museo Histórico Municipal, forma parte del Conjunto Ripamonti declarado de Interés Municipal en 1991 y Monumento Histórico Provincial en el año 2000.

Integra una de las manzanas más antiguas del núcleo urbano donde funcionó, desde fines del siglo XIX, el conocido Almacén de Ramos Generales de Faustino Ripamonti y la residencia de esa familia.

El desarrollo arquitectónico, no profesional, estuvo a cargo de maestros albañiles y constructores, la gran mayoría de procedencia italiana. Un elemento distintivo lo constituye el gran espesor de los muros, que oscila entre los 60 cm para la fachada y 45 cm para el interior. El plano de planta actual muestra sucesivas modificaciones acaecidas a lo largo del tiempo con el consiguiente adelgazamiento de las paredes y la reducción del tamaño de las habitaciones; así como la incorporación de los sanitarios en el interior del edificio y la aparición de mamparas vidriadas como cerramiento de las galerías.

En los pueblos de la pampa gringa desde el siglo XIX, los Almacenes de Ramos Generales, eran típicos y cumplían un papel muy especial en el ámbito económico y también social, ya que eran el punto de encuentro habitual para los habitantes de la zona. En el año 1888, Don Faustino Ripamonti, instaló su negocio frente la plaza principal de Rafaela y construyó su vivienda familiar (residencia) junto al negocio inicial. La misma ocupaba casi un cuarto de la manzana 26 (actual Bv. Santa Fe y 9 de Julio).

El sector donde hoy se emplaza el Museo Histórico corresponde a habitaciones y parte de un patio de la Residencia (aún se conservan algunos pisos y uno de los cielorrasos originales).

La Casa Ripamonti debió adecuarse a las funciones actuales aunque se intenta en todo momento no cambiar la esencia de este edificio que alberga tanta historia.