Investigación y conservación
Investigación y conservación
El museo investiga, conserva y custodia elementos materiales e inmateriales sobre la historia del uso de la arcilla en la construcción haciendo énfasis en el ladrillo como protagonista.
Para ello adelanta acciones de investigación de fuentes secundarias y primarias, recopilación de piezas originales, inventarios y clasificación museal.
Áreas Principales de Acción
Investigación y Curaduría:
Estudio y catalogación de los objetos.
Creación de guiones para las exposiciones.
Selección de piezas para muestras temporales o permanentes.
Conservación y Registro:
Limpieza, reparación y cuidado físico de las obras.
Control del clima y la luz en las salas.
¿QUÉ ERAN LOS CHIRCALES?
Los chircales se referían a una fábrica de producción artesanal de ladrillos y tejas materiales fundamentales para la construcción.
Existieron en 9 localidades de Bogotá (Suba, Usaquén, Chapinero, Santafé, San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe, Usme y Ciudad Bolívar) donde desde la colonia hasta el año 2004 se elaboraba ladrillo de manera artesanal con técnicas españolas. Esos ladrillos fueron materia prima para la consolidación urbana de la ciudad moderna y de la ciudad popular.
¿POR QUÉ SE LLAMAN CHIRCALES?
La palabra chircal proviene del nombre del árbol que se empleaba como leña para hornear tejas, tablones y ladrillos durante la época colonial: el chilco, arbusto que aún crece en el pie de monte de los cerros orientales, donde encuentra las condiciones ambientales (como humedad y suelo arcilloso) que fomentan su crecimiento y desarrollo.
De manera que en Cundinamarca y Boyacá el horno para hacer ladrillos no se llama ladrillar ni tejar, palabras derivadas de los productos del horno; sino chircal, palabra que proviene del árbol que se tala, se convierte en leña y se quema para producir el fuego y las altas temperaturas que requiere la cerámica.