Vídeos y música creados con software 100% pirata e imágenes y recursos robados.
Todo lo importante está aquí.
Y aquí.
Todos Somos Putas.
No tienes por qué saber más que lo que dice el vídeo.
La canción es una versión de Marilyn Manson.
El suicidio será la causa de muerte más común para el antihumano que viene, para el joven medio que sigue soltero a los 30 porque ha olvidado cómo relacionarse sin una pantalla de por medio, que consume su existencia en un trabajo precario y alienante y que convierte el escapismo en su única fuente de felicidad. En un desesperado intento de búsqueda de compañía o ayuda, muchos emitirán su muerte en redes sociales. O la sortearán por unos likes.
El drama es ser consciente de que habrá un público abundante y ávido para ese mercado.
Ah... la Peste Abrahámica.
En el fondo de vuestro corazón sabéis que Cristo os escupiría en la cara.
En esta era de la deshumanización, somos avatares, fotos de perfil, actualizaciones y comentarios. El Antihumano del siglo XXI se construye a sí mismo mostrando al cybermundo solo aquella parte de sí que considera vendible de alguna manera, intentando encajar en el arquetipo con el que se sienta identificado, homogeneizando su imagen, su discurso, sus intereses, etc. de forma que se adapten a su cyberentorno, el cual se verá moldeado a su vez por dicha imagen, discurso, intereses, etc. en un proceso bidireccional de anulación de toda diferencia e individualidad.
Los ciudadanos del Metaverso nos convertimos en productos consumibles, en caricaturas, en pobres marionetas en busca de una atención tan inútil como efímera.
Así, nuestra percepción de la realidad se distorsiona, pues el homogeneizado cybermundo en el que nos movemos, adaptado a nuestros gustos, opiniones e intereses, nos hace olvidar que existen otros mundos poblados por gustos, opiniones e intereses que nada tienen que ver con los nuestros.
El Metaverso, ese lugar virtual que podría ser empleado para la colaboración global, la unión y el entendimiento de la Humanidad, se nos presenta en cambio como un entorno tóxico que fomenta la superficialidad en el mejor de los casos o que se manifiesta si no en forma de una gigantesca guerra de egos que solo alimenta la división, el enfrentamiento, la alienación y la deshumanización.
Todo sea por conseguir unos cuantos likes que cosquilleen nuestros receptores de dopamina.
¿De qué sirve que te recuerden los humanos? ¿que te aprecien o admiren? ¿que te desprecien? ¿que tu nombre sobreviva a tu existencia para bien o para mal?
Todo lo que ocurra tras tu último suspiro es irrelevante.
Un sábado de febrero por la tarde se me ocurrió esto y decidí grabarlo.
Hacía tanto frío que los dedos no acababan de obedecerme. Las cuerdas estaban congeladas y casi dolía tocar.
Y quedó como quedó.
27-7-2022 vs. 1-8-2024
21-12-2024