En 1970, la situación económica en México presentaba tanto logros como desafíos. El país acababa de atravesar más de una década de crecimiento económico bajo el Modelo de Desarrollo Estabilizador (1954-1970), un periodo conocido como el “Milagro Mexicano”. Este modelo había logrado mantener una estabilidad económica con crecimiento sostenido, baja inflación y un tipo de cambio fijo, lo cual permitió mejoras en infraestructura y un incremento en el producto interno bruto (PIB).
(Hombre de negocios blanco y rico parado en una torre de monedas de alto salario con un hombre negro pobre en una pila de monedas de bajo salario)
Desigualdad y pobreza: El crecimiento económico no benefició a toda la población; la pobreza y desigualdad seguían siendo altas, especialmente en zonas rurales.
Descontento social: La falta de oportunidades generó tensiones, especialmente entre jóvenes y estudiantes, que se manifestaron en el movimiento de 1968.
Déficit fiscal: El gobierno tenía dificultades para financiar su gasto público sin endeudarse más.