Mari Gamez, es una mujer de 53 años del país de Venezuela, la compleja situación política los hizo salir de su tierra hace 7 años y buscar refugio para sobrevivir, como a miles de sus compatriotas. Escogieron a Arjona, ya que el Sr. Alberto Herrera tiene su familia aquí, donde residen desde diciembre del 2016, Un año caóticamente convulso, en una Caracas demacrada por la pobreza y la escasez. Además de muchas otras cosas, la falta de comida sacó a miles de venezolanos a las calles y una avalancha de protestas que tomó al país, esa situación, fue de la que hizo pensar a María Eugenia Gamez que era mejor buscar otros rumbos, cruzar la frontera y aventurarse a probar suerte en un territorio ajeno, pero en el que se ha sentido a gusto. Y decidió irse, dejar su casa, su trabajo, su familia y sus amigos, a su vida caraqueña. Después de muchos intentos en diferentes emprendimientos, un día decide viajar a Venezuela y vender unas mercancías que tenían allá de su antiguo negocio y compro a Mickey Mouse su primer personaje. Fue la novedad en las fiestas infantiles en Arjona y al poco tiempo volvió a viajar y compré a Minnie Mouse.De las fiestas privadas surgió la idea de crear una fundación para llevar los personajes a los barrios vulnerables, ya tienen 5 años como labor social. Y desde hace 3 años ya se encuentran legalmente constituidos ante la ley, ahora su sueño, es poder tener una sede donde se puedan reunir niños, niñas y jóvenes para así poder impartir diferentes cursos a lo que asistan a esta sede, tener días para practicar lectura, talleres de dramatización, días de dibujos, música, repostería sin horno, entre otras cosas que resulta ser de interés para los niños,
NUESTRAS OBRAS SOCIALES
Entre las actividades están entrega de juguetes, visitas a clínicas, y otros eventos infantiles para lo que crean la iniciativa ‘M&M, eventos solidarios’ donde los Herrera Gámez se disfrazan de Mickey y Minnie, los reconocidos personajes de Disney. Animan fiestas o simplemente divierten a chicos y padres de familia por horas, la misión es regalar miles de sonrisas.
“Estaba en un evento en Arjona y una mujer palenquera que vendía dulces se me acercó y me dijo que si podía visitar su comunidad, que allá nunca llegaban actividades así. Lo hicimos y, sin duda, los ganadores fuimos nosotros”.