El sistema DPA se compone de tres pasos esenciales para lograr un acabado excepcional.
En primer lugar, llevamos a cabo el desbaste, que implica rebajar la capa superficial del concreto para corregir irregularidades y daños utilizando equipos orbitales y aditamentos diamantados.
En segundo lugar, aplicamos soluciones químicas para endurecer el concreto y continuamos con la preparación superficial mediante el uso de diferentes grados de aditamentos, logrando así un acabado más liso y brillante.
Finalmente, realizamos el abrillantado de concreto, aplicando un sellador líquido y llevando a cabo un micro pulido con una felpa diamantada para alcanzar altos niveles de brillo.
Estos procesos nos permiten ofrecer ventajas como una excelente estética, resistencia a la abrasión, baja generación de polvo, variedad de acabados, mayor reflectividad e iluminación, así como un mantenimiento sencillo.