La escala temporal (eje horizontal) de los gráficos está indicada con divisiones mensuales.
Tabla 2 – Variabilidad de los datos a lo largo de los dos años de observación (27/06/2019 a 28/07/2021). Para las abreviaciones de las variables y la estadística ver la Tabla 1. Los datos de pH no son indicados aquí porque los sensores removibles han llegado al final de su vida útil (hay que sustituirlos al cabo de 6-12 meses), por lo que no hemos podido recalibrarlos y los datos de 2021 no son utilizables. Lo mismo ocurre con los datos de ORP. Los sensores de repuesto tardaron varios meses en llegar. La sustitución tendrá lugar en octubre o noviembre de 2021.
Figura 12 - Perfiles verticales a cada metro entre 1 y 10 m de profundidad realizados diariamente a cada dos horas (2:00, 4:00, 6:00,…, 22:00, 24:00; o sea 12 perfiles diarios). En 2019 y 2020, en varias ocasiones la sonda quedó presa cerca o en el fondo arrastrada por redes de pesca a la deriva, o por causas desconocidas. A partir de 2021 esto ocurrió de manera meas escasa.
Figura 13 - Evolución temporal de los perfiles verticales de temperatura entre 0 y 10 m de profundidad. La amplitud vertical de cada medición (≤ 1 ºC) indica la diferencia de temperatura entre la superficie y el fondo. Los datos siguen una curva en parábola (en relación con la variación estacional de la altura del sol en el horizonte). Durante el 1º semestre, la temperatura de 2020 fue ligeramente superior (≤ 1ºC) en relación a 2021. Durante el 2º semestre, las temperaturas de 2019 y 2020 fueron bastante semejantes. En las épocas lluviosas (Diciembre a Marzo) las temperaturas llegaron a 16-17 ºC, en cuanto que en las épocas secas (Junio a Agosto) bajaron a 12-11 ºC.
Figura 14 - Evolución de la conductividad. En el período de 2 años, el promedio fue 1.515 y la mediana 1.511 µS/cm. Durante la época de lluvia de manera sorprendente la conductividad fue ligeramente más alta (hasta 1.560 µS/cm); se esperaría el opuesto por la concentración de los sales cuando baja el nivel de agua (~1,0-1,5 m) con la sequía. En 2020, la conductividad se quedó bastante constante durante el año salvo de Octubre a Diciembre cuando se incrementó hasta 1.550 µS/cm. Durante el 1º semestre, la conductividad de 2021 fue ligeramente más alta (~1.550-1.560 µS/cm) que en 2020. Durante el 2º semestre, la conductividad fue ligeramente más alta en 2020 (~1.550 µS/cm) que en 2019 (~1.520 µS/cm).
Figura 15 - Evolución temporal del nivel de saturación en oxígeno disuelto (%DO). En promedio, la columna de agua está muy bien oxigenada (> 93%), con una amplitud entre 67 y 119 %. En general, la variabilidad vertical es reducida (≤ 10%). La oxigenación durante 2020 fue superior a la de 2021, excepto de Octubre a Diciembre cuando fue inferior a la 2019, en torno de 15%.
Figura 16 - Evolución temporal de la concentración de oxígeno disuelto (DO, mg/L) en la columna de agua. El patrón es idéntico al de la OD%. Durante los dos años, fluctúo entre 6,6 y 12,9 mg/L con un promedio de 9,7 mg/L; o sea una muy buen oxigenación en toda la columna, tomando en cuenta la altitud. Los valores más bajos surgieron en Enero-Febrero (~8-9 mg/L), en épocas de lluvias, con máximos en épocas secas (Juno-Agosto, ~10,0-12,9 mg/L). La variabilidad vertical fue baja ≤ 1 mg/L. La concentración fue mayor en 2020 (~1,5 mg/L) en comparación con 2021. Excepto en Octubre-Diciembre, cuando fue mayor en 2019 en relación a 2020.
Figura 17 - Evolución temporal de la turbidez. Fluctúo entre 0,03 y 2,9 NTU. Durante la época seca, la turbidez se quedó ≤ 0,3 NTU. Aumento durante la época de lluvias (Enero-Febrero) hasta ~1,5-2,0 NTU. De Marzo a Septiembre, hubo episodios (durante 1-3 semanas) de mayor turbidez (~1,5-2,0 NTU). En promedio, la variabilidad vertical fue baja ≤ 0,4 NTU. La turbidez de 2020 fue mayor a la de 2019 durante el 2º semestre, y la de 2021 durante el 1º semestre.
Figura 18 - Evolución de la concentración de clorofila-a del fitoplancton (en RFU = Relative Fluorescence Unit; 1 RFU = 8 µg/L). La clorofila-a quedo baja durante la época seca (Abril-Noviembre) siendo ≤ 0,7 RFU o sea ≤ 5,6 µg/L. Aumento durante la época de lluvias (Enero-Febrero) hasta 2,8 RFU o 22,4 µg/L (correspondiente a un estado mesotrófico, según la clasificación trófica abierta del OECD, 1982). La variabilidad vertical fue ≤ 0,5-1,0 RFU o sea ≤ 4-8 µg/L, siendo mayor cerca del fondo, con una inhibición superficial en el primer metro donde la radiación solar, sobre todo la radiación ultravioleta es demasiado intensa y dañina para las micro algas. Durante el 1º semestre, la clorofila-a fue más alta en 2021 (~+1µg/L) en relación a 2020. El pico se produjo a mediado de Enero 2020 (2,7 RFU = 21,6 µg/L) y más tarde a final de Febrero 2021 (3,0 RFU = 24,0 µg/L). Hay que notar que en esta región noreste del Lago Menor en 1979-1980, la clorofila-a no pasaba de 3,0 µg/L, o sea característico de un estado oligotrófico (Lazzaro, 1981). Entonces, a pesar de no ser notable a primera vista (sin el uso de sonda), la biomasa de fitoplancton se ha incrementado de hasta 8 veces en los últimos 40 años, a consecuencia de la mayor disponibilidad de nutrientes provenientes de aportes antrópicos (mayormente de la región urbana de El Alto vía la cuenca Katari) combinados con los efectos del calentamiento global, los cuales magnifican la eutrofización.
Figura 19 - Evolución de la concentración de ficocianina, pigmento el fotosintético accesorio característico de las cianobacterias. Vario entre 0,01 y 0,56 RFU (1 RFU = 1 µg/L), con un promedio y una mediana de 0,16 RFU. Tuve tendencia de tener mayor concentración durante la época seca, en particular en Junio-Julio y Septiembre, con periodos de 2-3 semanas con valores sostenidos más altos hasta 0,45-0,55 RFU y variabilidad de hasta 0,3 RFU entre superficie y fondo. Durante 2020, la concentración fue generalmente más alta (~+0,1 RFU) durante el 1º semestre 2021 en relación, y durante el 2º semestre en relación a 2019. Se nota dos periodos pico, uno en Enero-Febrero 2020-2021 (máximo de las lluvias) y otro en Julio (máximo de la época seca) y fin de Agosto-Septiembre (época del máximo de los vientos). Lo que sugiere que aportes masivos de nutrientes y su mezcla vertical por los vientos, respectivamente, estimulan el incremento de las cianobacterias. Cuando se compara el gráfico de ficocianina con el grafico de clorofila-a, se nota que en general la concentración de ficocianina representa 10% hasta 20% de la concentración de clorofila-a. Lo que incita a mantener la vigilancia sobre la dinámica de las cianobacterias (ficocianina) que tienen capacidad de rápidamente generar florescencias (= proliferaciones o blooms) cuando las condiciones son favorables), las cuales pueden ser extremadamente dañinas y podrían luego ocurrir de manera recurrente cada año.
Figura 20 - Evolución de la concentración en materia orgánica disuelta fluorescente fDOM. Varió entre un mínimo de 0,8 RFU y un máximo excepcional de 11,1 RFU, con promedio y mediana de 1,3 RFU. Generalmente, se mantuvo bajo entre 1-2 RFU, de manera estable durante todo el año. Su variabilidad vertical fue ≤ 0,2 RFU. Podemos concluir que en esta zona relativamente profunda (11 m) para el sector boliviano del Lago Menor ( < 5 m), la concentración en materia orgánica disuelta es baja.
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