La formación en el MCC es un camino continuo e integral para descubrir nuestra vocación laical y responder a los desafíos de hoy con criterios evangélicos.
Pequeña comunidad de amigos que comparten periódicamente su vivencia de lo fundamental cristiano para crecer en la fe y la amistad. Es el espacio de confianza donde se madura la conversión y se proyecta el compromiso de ser fermento del Evangelio en los propios ambientes.
Es la "reunión de reuniones de grupo", donde nos encontramos toda la comunidad para compartir la vivencia de lo fundamental cristiano, animarnos mutuamente y renovar el entusiasmo de fermentar de Evangelio nuestros ambientes.
Es el espacio central donde los dirigentes y auxiliares profundizan en la mentalidad, la piedad, el estudio y la acción del MCC. Nos preparamos para servir con coherencia y testimonio de vida.