Máximo Peligro es director y fotógrafo analógico con una mirada única y una inclinación natural hacia lo surreal y lo desconocido. Su trabajo explora los márgenes de lo real, combinando narrativa visual con una estética cruda, emocional y profundamente personal.
A través del cine y la fotografía, Máximo construye universos paralelos donde lo distinto cobra protagonismo. Su estilo, siempre visceral y cuidadosamente compuesto, bebe de lo analógico no como nostalgia, sino como una forma auténtica de conexión con el instante y el error.
Basado entre luces quemadas, sombras inquietas y texturas palpables, su obra invita a mirar dos veces, a desconfiar de lo obvio y a entregarse a lo raro.