Las profesiones de los personajes de la novela están estereotipadas con respecto a un género concreto. Así, para las mujeres se destinan algunas como: ama de casa, bibliotecaria y profesora; mientras que los personajes masculinos son empresarios o médicos. Aunque la sociedad está cambiando, algunas personas todavía tienden a creer que hay trabajos más adecuados para hombres y otros para mujeres. Para reflexionar sobre este concepto discriminatorio, elaboraremos en clase una lista de profesiones y valoraremos si están mayoritariamente desempeñadas por hombres o por mujeres. A partir de esos comentarios iniciales, organizaremos un pequeño debate en el que se resalten las cualidades y destrezas que se necesitan para cada una de estas tareas laborales. Con ello, podremos determinar si existe alguna razón que impida a un sexo o a otro desarrollar alguna de ellas de forma adecuada, para confirmar así que las profesiones “no tienen género”.