Una inyección en medicina es la introducción de medicamento o productos biológicos al sitio de acción mediante la punción a presión en diferentes tejidos corporales a través de una jeringa y una aguja hipodérmica o de inyección
Hay cuatro formas de inyecciones: intravenosa, intramuscular, subcutánea e intradérmica
Inyección intravenosa
En la inyección intravenosa se introduce la aguja a través de la piel en una vena. En un ángulo de 20º el líquido entra por lo tanto en el sistema circulatorio. Intravenoso significa «dentro de una vena» y con frecuencia hace referencia a la administración de medicamentos o líquidos a través de una aguja o sonda insertada dentro de una vena. Esto permite el acceso inmediato del medicamento o líquido al torrente sanguíneo.
Inyección intramuscular
En la inyección intramuscular la aguja penetra en un tejido muscular, en un ángulo de 90°, depositando el líquido en ese lugar. Desde allí el cuerpo lo va absorbiendo lentamente a través de los vasos sanguíneos capilares. En el cuerpo humano se suelen inyectar en los brazos, los glúteos o los muslos. Una inyección intramuscular (IM) es una inyección de medicamento que se administra en el músculo. Ciertos medicamentos necesitan administrarse en el músculo para que funcionen correctamente.
Inyección subcutánea
En la inyección subcutánea la aguja penetra muy poco espacio por debajo de la piel, donde el ángulo de inyección con respecto a la piel debe ser de 45°. El líquido se deposita en esa zona, desde donde es igualmente absorbida de forma lenta por todo el organismo.
La absorción en el tejido subcutáneo se realiza por simple difusión entre el tejido subcutáneo y la sangre. La velocidad de absorción es mantenida y lenta, lo que permite asegurar un efecto sostenido.
La mayoría de los fármacos subcutáneos son líquidos e hidrosolubles y no irritantes en los tejidos. Debido a que el tejido subcutáneo contiene receptores del dolor, las sustancias irritantes pueden producir dolor y necrosis en el tejido.
Las zonas más habituales para la punción subcutánea son: los brazos, los muslos y la región periumbilical. Todas ellas se caracterizan por tener una baja vascularización.
Inyección intradérmica
En la inyección intradérmica la aguja penetra, solo en la piel (dermis) en un ángulo de 15º paralelo al eje longitudinal del antebrazo. La inyección ha de ser lenta y, si es correcta, aparecerá una pequeña pápula en el punto de inyección que desaparece espontáneamente en 10 - 30 minutos. El producto biológico será absorbido de forma lenta y local. Se la utiliza para prueba de alergia de medicamentos.