Los efectos del masaje son aquellos que se derivan de su aplicación y como repercutirán sobre las diferentes estructuras corporales.
Al aplicar una técnica de masaje, no solo se producen efectos sobre el sistema muscular, sino que también repercuten en todos los sistemas de órganos del cuerpo humano, principalmente en el sistema nervioso central.
Cuando se trata de una irritabilidad nerviosa común y cambios en el estado de la corteza cerebral, los efectos dependen de la intensidad y duración de la acción de masaje.
Además de los nervios, una serie de factores mecánicos y humorales desempeñan un papel importante en el masaje:
Los factores mecánicos, se forman de acuerdo a cierto impacto en el tejido mediante la compresión, el deslizamiento y estiramiento. Aumenta la microcirculación y el metabolismo, mejora la respiración de la piel en la zona masajeada y oxigena todo el organismo.
El factor humoral (la linfa), su acción aparece bajo la influencia de diversos tipos o técnicas de masaje; se forma en la piel y el tejido subcutáneo, procede de la sangre, circula por los vasos linfáticos y se vuelca en las venas.
Estos líquidos son importantes sustancias biológicamente activas, que sirven de intermediario en los cambios nutritivos entre la sangre y los tejidos.
Aunque se considera que el masaje es un método que ayuda a mejorar el cuerpo y la salud en general, siempre se deben tener en cuenta las contraindicaciones y la anatomía individual del cuerpo.
Independientemente de la persona que ejerza el masaje, esta debe conocer sobre la anatomía humana para entender los procesos fisiológicos que tienen lugar durante el procedimiento del masaje.
Para tener un contexto más amplio, se recomienda familiarizarse con los efectos más importantes del masaje que, durante la manipulación, repercuten en los sistemas de órganos humanos:
Durante la aplicación de las técnicas de masaje (especialmente en roces y fricción), se desprende la capa superior de células de la piel que han perdido su estructura vital, ayudando a mejorar su condición y fortaleciendo la respiración de la piel.
Impacto del masaje en el músculo
Las técnicas de masaje, especialmente el amasamiento, producen un verdadero aumento del volumen de las fibras musculares, igualmente las hace más firmes y elásticas al aumentar su circulación.
Efectos del masaje sobre el sistema nervioso
Los efectos del masaje se producen tanto en el sistema nervioso central como en el sistema nervioso periférico, las técnicas de masaje provocan la transformación de la energía mecánica en un impulso nervioso que se acompaña de complejas reacciones reflejas.
Efectos del masaje sobre los sistemas circulatorio y linfático
El masaje aumenta el intercambio intercelular y la absorción de oxígeno a los tejidos y estimula la regeneración de la sangre y la producción de hemoglobina y los glóbulos rojos. Además estimula y acelera la circulación linfática y su efecto de drenaje.
El impacto del masaje en los órganos internos y el metabolismo
El masaje acelera el metabolismo del cuerpo, afectando de forma activa cada célula. Como resultado, proporciona una mayor operación de todos los sistemas de órganos y mejora la eficiencia y funcionalidad del conjunto.
¿Que le sucede a su cuerpo durante y después de un masaje?
Mejora el metabolismo en las células debido a la normalización del flujo de la sangre capilar.
Fortalece el proceso de retirada de las toxinas de las células y órganos.
Se obtiene un sistema inmunológico más fuerte.
Ocurre una relajación inmediata.
Mejora el tono vascular y linfático.
Se elevan los niveles de oxígeno interior.
Baja la presión arterial.
El corazón reposa.
Disminuye la fatiga muscular y aumenta la resistencia.
Distensión de las arrugas y señales de preocupación.
Se produce un alivio de los calambres.
Disminuye la ansiedad y la tensión nerviosa.
Se fortalece el cabello.
Se estimula el sueño.
Sobre este temario bastante extenso de los efectos del masaje, se puede concluir que el masaje es útil y eficaz en la mayoría de los casos. Sin embargo, es importante no excederse y cumplir con las recomendaciones básicas sobre la práctica del masaje. También es necesario conocer previamente las contraindicaciones del masaje para realizar tratamientos de este tipo.
Nuestro sistema muscular se compone de más de 600 músculos, que proporcionan el movimiento de varias partes del cuerpo y las mantienen en una posición estática.
Los músculos se dividen en músculo esquelético (músculo estriado), liso y cardíaco. Todos ellos tienen la capacidad de extenderse y contraerse, pueden ser excitados por estímulos y vuelven a recuperar su forma y tamaño originales.
El trabajo de los músculos es esencial para la formación de la linfa, la circulación, la termorregulación, el metabolismo y otros.
Los músculos constituyen el volumen más importante del cuerpo y representan la mitad de su peso. Las 3 clases de músculos son:
Los esqueléticos están diseñados para mover el cuerpo y adaptarlo en el espacio (al estar sentado, de pie, al correr, caminar, etc.). También actúan en la realización de los movimientos respiratorios (por ejemplo, de apertura), la masticación y rasgos faciales, etc. El peso total de los músculos esqueléticos es de aproximadamente 40-50% del peso corporal total.
Los involuntarios o lisos cubren las paredes de los vasos sanguíneos y linfáticos, órganos internos y tejidos de la piel. Actúan de manera involuntaria, se contraen y relajan de forma automática (mediante ciertas señales del sistema nervioso).
No reciben la acción directa del masaje, pero se benefician del aumento en la circulación y la mejor eliminación que experimenta el cuerpo como resultado del masaje.
Los cardíacos son de naturaleza estriada modificada y de control involuntario. Está presente solo y únicamente en el corazón, de ahí que se llame “cardíaco” (Miocardio).
En la práctica del masaje es necesario conocer los músculos básicos del cuerpo humano, así como su forma, y la fijación al hueso y el tendón. A continuación se muestra un diagrama de los principales músculos del cuerpo humano.
De acuerdo con todas las partes del cuerpo, el músculo esquelético se divide en los músculos del tronco, músculos de la cabeza y las extremidades superiores e inferiores. Entre los músculos del tronco, tenemos, en la parte trasera los músculos de la espalda y la parte posterior de la cabeza; y en la parte frontal los músculos del cuello, pecho y abdomen.
La parte superior de todos los músculos se cubren por la fascia (tejido conectivo denso), por lo que para un masaje eficaz, es necesario llevar a cabo las técnicas enérgicas con un profundo efecto sobre los vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas intramusculares.
Morfología muscular
La forma de los músculos
Cada músculo posee una determinada estructura, según la función que realicen, entre ellas encontramos:
Fusiformes o alargados, son anchos en el centro y estrechos en sus extremos, tienen forma de huso de costura, (Sartorio).
Unipeniformes, son aquellos músculos cuyas fibras musculares salen del lado de un tendón, estas fibras intentan seguir el sentido longitudinal del tendón de origen, haciéndolo diagonalmente, y entre las propias fibras paralelamente. Puede decirse que se asemejan a la forma de media pluma.
Bipenniformes, son aquellos músculos cuyas fibras musculares salen de un tendón central, estas fibras intentan seguir el sentido longitudinal del tendón central, haciéndolo diagonalmente, y entre las propias fibras paralelamente. Puede decirse que se asemejan a la forma de una pluma.
Multipenniformes, son aquellos músculos cuyas fibras salen de varios tendones, los haces de fibras siguen una organización compleja dependiendo de las funciones que realizan (Deltoides).
Anchos, todos los diámetros son del mismo tamaño o aproximado (dorsal ancho).
Planos, como su nombre indica son planos, suelen tener forma de abanico, amplios en el plano longitudinal y transversalmente, siendo el plano sagital proporcionalmente a los demás con mucha menos superficie. (pectoral mayor).
Cortos, son aquellos que, independientemente de su forma, tienen muy poca longitud, por ejemplo, los de la cabeza y cara.
Bíceps, lo más común es que el músculo tiene un extremo con un tendón que se une al hueso y en el otro extremo se divide en dos porciones de músculo seguidos de tendón que se unen al hueso, de ahí el nombre, bi (dos) ceps (cabezas) lo mismo sucede con el tríceps y cuádriceps.
Digástricos, formados por dos vientres musculares unidos mediante un tendón.
Poligástricos, son aquellos con varios vientres musculares unidos por tendón, como el recto mayor del abdomen.
Efecto en el músculo
Las técnicas de masaje, especialmente el amasamiento, producen un verdadero aumento del volumen de las fibras musculares, igualmente las hace más firmes y elásticas al aumentar su circulación.
El masaje a nivel muscular hace que el músculo desarrolle su fuerza, movimiento, y potencia. También produce sobre los músculos hipotróficos un importante aumento de la circulación venosa y linfática en su interior; el sistema muscular se oxigena facilitando su metabolismo, tanto a nivel deportivo, como a nivel terapéutico.
Como resultado de ello, con la ayuda del masaje, se puede eliminar la sensación de rigidez, el dolor y la inflamación de los músculos. El procedimiento del masaje reduce significativamente el contenido de ácido láctico en los músculos, que es beneficioso para su salud y aumenta su tono y el estado funcional general.
En los diferentes tipos de masaje, la intensidad y el efecto sobre el tejido muscular es diferente. Por ejemplo:
En el masaje sueco, el terapeuta trata de penetrar más profundamente en las capas musculares subyacentes, casi hasta el hueso.
Para el masaje clásico, la fuerza de impacto no es tan grande, pero el objetivo principal es asegurar los músculos masajeados de alimentos, aumentar los procesos metabólicos en los tejidos.
En el masaje deportivo, las técnicas de masaje van dirigidas a la tonificación de algunos músculos específicos, aumentando su eficiencia.
El masaje terapéutico va dirigido a eliminar el dolor en los músculos y requiere un enfoque en las áreas problemáticas.
En el masaje relajante, la intensidad del impacto en los músculos es mucho menor, y el ritmo promedio del masaje es lento.
La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y es quien participa en el contacto con las manos del masajista.
Durante la aplicación de las técnicas de masaje (especialmente en roces y fricción), se desprende la capa superior de células de la piel que han perdido su estructura vital, ayudando a mejorar su condición y fortaleciendo la respiración de la piel. La mayoría de las técnicas de percusión pueden causar un gran impacto en los receptores nerviosos, y posteriormente, en todo el cuerpo. Por lo tanto, la acción del masaje en la piel, provoca a su vez un impacto en otros órganos causando una reacción en cadena peculiar.
Además de la estrecha relación con el sistema nervioso central, la piel tiene en su estructura una multitud de vasos periféricos, músculos y glándulas (glándulas sudoríparas, sebáceas), que a su vez están involucrados en los procesos metabólicos, la circulación sanguínea, la respiración, la termorregulación, la excreción del exceso de volumen de agua y toxinas. En consecuencia, la piel es un participante activo en la vida de todo el organismo.
A continuación se muestran las partes de la piel humana, donde se pueden ver sus componentes principales: la epidermis, la dermis y el tejido subcutáneo.
La epidermis
Es la capa superior de la piel, y es el enlace del organismo con el ambiente externo; se compone de una capa interna y externa. La capa córnea, es la capa más externa de la epidermis, comprende una película plana de células muertas que se desprenden durante el masaje o exfoliación, y son reemplazadas más tarde por células nuevas. El estrato córneo es un buen conductor de oxígeno y tiene una alta resistencia a los estímulos mecánicos y atmosféricos.
En la capa profunda de la epidermis se produce la melanina de la piel. La cantidad de este pigmento, depende de las hormonas y de la sensibilidad en la piel. Como la pigmentación de la piel es mínima, esto la hace sensible a varios estímulos, incluyendo los que se producen por el masaje y una variedad de ungüentos.
El espesor de la epidermis varía en diferentes lugares del cuerpo desde 0,1 mm hasta 1,4 mm, hallándose en su máximo espesor en las plantas de los pies, las palmas y las nalgas.
La dermis
Es la capa media de la piel, se encuentra entre una capa de la epidermis y la grasa subcutánea. Es el tejido conjuntivo, que se compone de las fibras elásticas (colágeno) que dan resistencia a la piel. También en la dermis hay glándulas sudoríparas y sebáceas, vasos sanguíneos y linfáticos, fibras nerviosas, que responden a los cambios de temperatura, y la estimulación táctil.
Durante un masaje, en la dermis ocurren los procesos de mejora de la circulación sanguínea y el flujo linfático, liberando los vasos periféricos, acelerando de esta forma la eliminación de los productos de desecho, así como la entrega de varios nutrientes a los tejidos del área que recibieron el masaje. Expandir y comprimir la piel durante las manipulaciones de masaje, produce un efecto directo sobre las fibras de colágeno, dándoles una mayor flexibilidad; esto mejora la elasticidad de la piel, y por tanto mejora su capacidad de estirarse y volver a su posición original.
El tejido subcutáneo
Es un tejido conectivo laxo, que se compone de células de grasa. Además, esta capa de la piel protege al cuerpo de la hipotermia y de diversas lesiones y contusiones.
El espesor de la grasa subcutánea varía en las diferentes partes del cuerpo. La deposición de grasa más alta se produce en la región pélvica, torácica y glándulas de la pared abdominal; y la más baja en las orejas, borde rojo de los labios, y área de la nariz.
Prácticamente cualquier tipo de masaje, especialmente el cosmético, es capaz de eliminar los defectos de la piel y del tejido subcutáneo, como la lipodistrofia (celulitis), cicatrices, estrías después del parto o endocrino y estimular la piel y el tejido muscular haciéndolos más flexibles y elásticos.