¿Cómo hacer marketing de la forma correcta, invirtiendo para generar resultados?
Seguramente ya te lo habrás preguntado, ¿cierto?
Pues no eres el único que tiene ese dilema.
Aunque el marketing sea una pieza clave para el crecimiento sustentable de una empresa, actúe esta en el B2B o en el B2C, no es una tarea a la cual el emprendedor esté acostumbrado.
Ya debes haber oído a alguien decir que el marketing es simplemente “colocar el producto apropiado, en el lugar correcto, al precio justo y en el momento exacto”.
Sin embargo, aunque parezca fácil, es necesario mucho trabajo para alcanzar determinado resultado.
Este esfuerzo suele enfocarse en el llamado mix de marketing.
Es una herramienta crucial para ayudar a entender lo que tu producto o servicio puede ofrecer, bien como planear una oferta exitosa.
Es ejecutado con más frecuencia por medio de los 4 Ps del marketing que son: producto, precio, promoción y plaza.
El concepto es ampliamente divulgado como estrategia de éxito y fue creado por el gran especialista en marketing, Philip Kotler.
¿No sabes de qué se trata?
Voy a explicártelo ahora mismo.
El producto se refiere a un bien tangible o a un servicio intangible que logra satisfacer una necesidad o demanda específica del cliente.
Todos los productos poseen un ciclo de vida lógico y propio.
Es vital que el profesional del marketing entienda y planee las diversas etapas de ese ciclo e intente vencer los desafíos que cada una de ellas representa.
Para tal fin, hay que comprender los problemas que tu producto puede resolver, además de los beneficios que ofrece.
Igualmente, los potenciales compradores del producto deben ser identificados.
O sea, definir tus personas es un paso importante en ese momento.
Básicamente, la P de precio se refiere al valor real que el cliente final debe pagar por el producto o servicio.
El precio del producto afecta directamente la forma como se vende.
También está relacionado más directamente al valor agregado que al costo real.
Importante: si tu producto tiene un precio más alto que su valor percibido, probablemente no será vendible.
Por eso es fundamental entender la manera como un cliente percibe lo que tú vendes.
Vale recordar que el precio también puede verse afectado por planos de distribución, costos de cadena de valor, y evidentemente, según el valor que la competencia cobre por el producto rival.
Con un producto listo y su respectivo precio, llegó la hora de promoverlo.
La P de promoción abarca todas las estrategias y tácticas de comunicación definidas por el equipo de marketing.
Por eso, incluye elementos como: publicidad, relaciones públicas, marketing de redes sociales, email marketing, marketing de mecanismos de búsqueda, marketing de video y mucho más.
Cada punto de contacto debe sostenerse por una marca bien posicionada para maximizar el retorno sobre la inversión.
Ten presente que hay que diferenciar el marketing de la promoción.
La promoción es sólo el aspecto de comunicación de toda la función del marketing.
Por último, la P de plaza se relaciona a la forma como el producto se le va a entregar al cliente.
La distribución es un elemento clave en esa parte del proceso.
La estrategia ayuda a evaluar cuál canal de comunicación es el más adecuado para un determinado producto.
Al desarrollar la estrategia de marketing, es necesario considerar claramente el producto, el precio, el lugar y la hora.
Sea una startup o un negocio ya establecido, equilibrar esos cuatro elementos es fundamental para que te posiciones bien en el mercado.