Oftalmología y Cirugía Ocular
Hay un momento, casi imperceptible al inicio, en que el brazo ya no alcanza. Alejamos el celular, inclinamos la boleta, buscamos más luz sin saber muy bien por qué. No es torpeza ni distracción. Es presbicia. Y aunque suele presentarse como una molestia menor, en realidad es uno de los primeros signos concretos de un proceso más profundo: el cuerpo cambia, y ese cambio no es reversible.
Pseudoestrabismo. Una desviación de los ojos que no es de verdad.
El pseudoestrabismo es una situación muy frecuente en la infancia en la que los ojos de un niño parecen estar desviados, aunque en realidad están correctamente alineados. Muchos padres consultan preocupados porque sienten que su hijo “tiene los ojos cruzados”, pero tras el examen oftalmológico se confirma que la mirada es normal. En estos casos hablamos de pseudoestrabismo, que literalmente significa “falso estrabismo”.