“[…] El arte vivo busca el objeto, pero al objeto encontrado lo deja en su lugar, no lo transforma, no lo mejora, no lo lleva a la galería de arte […]” (Greco, 1962).
Los “Vivo Dito”, de Alberto Greco, señalan elementos encontrados en la calle y los convierten en piezas observables; “Los señalamientos” (1968), de Edgardo Antonio Vigo, marcan algunos objetos en espacios públicos y los re-elaboran como llamativos enclaves; las siluetas de “El Siluetazo” (1983) señalan el secuestro y asesinato realizado en nuestras ciudades; presencias de ausencias que resisten a la impunidad. Los tres, de diversas maneras, señalan, y en el ejercicio de señalar, refundan una existencia cotidiana.
¿Una poética de la señalización? Esa es la pregunta que nace luego del trabajo de más de un año en el predio del Centro Cultural “La Vía” en el que habitan las máquinas, herramientas y objetos abandonados tras el desmantelamiento del ferrocarril. Como Greco, Vigo y “El Siluetazo”, señalamos. Sin haberlo previsto, nos encontramos inscriptxs en una serie de experiencias históricas, sintomáticas, de señalización. Señalizar es una poética que, sobre la práctica, crea sus estrategias, sus recursos, sus formas, también sus relatos.
La señalización de las maquinarias que dibujan a nuestro “Mapa Imaginario” es un acto manifiesto. Decidimos señalizar, no ordenar, musear o estetizar, porque es el objeto encontrado en el presente el que nos interroga sobre su función y localización pasada. ¿Qué encontramos hoy? ¿De dónde vienen estos objetos? ¿Qué y quiénes existen entre un tiempo y otro? Entre estas preguntas se arraiga nuestra experiencia.
Como lxs arqueólogxs, buscamos en las profundidades del territorio, excavamos para explorar los restos físicos que el presente todavía conserva del pasado. Como lxs cartógrafxs, dibujamos la superficie del territorio, delineamos arbitrariamente límites: los de lo señalado hasta ahora y lo queda por señalar. Cada objeto señalado es un hecho recordado y re-narrado; es un traer fragmentariamente el pasado para reconstruirlo en nuestros presentes. Tirar líneas entre los fragmentos, dejar espacios abiertos es nuestra intención para que la narración sea situada y encarnada por quienes recorren el mapa, imaginando qué maquinaria social inscribió a estos objetos y qué otra los sostiene hoy.
Margarita Rocha, Ana Silva, Jorge Tripiana, Fernando Funaro