Creado por María Natalia y María Fernanda Quiroga, dos de las 3 hermanas y socias
Manáz propone actividades que despiertan la intuición, promueven el vínculo con la tierra y abren caminos hacia el propósito propio. Aquí, cada propuesta es una invitación a descubrir, crear y sanar.
Nuestros pilares:
Ecoalfabetización: Conectar con el entorno como reflejo de nuestro mundo interior.
Sostenibilidad con sentido: Crear, enseñar y vivir con respeto profundo por lo vivo.
Aprendizajes vivenciales: Talleres que despiertan los sentidos y celebran la diversidad.
Magia cotidiana: Diseños y productos que convierten lo simple en ritual.
Soy madre de 3 hijos, hermana mayor y cofundadora de Manaz, nací en San Salvador de Jujuy bajo el sol de virgo, tengo 49 años.
Egrese de la Universidad de Jujuy, soy profesora en Ciencias de la Educación con orientación en Análisis Institucional, mi interés desde temprana edad, rondó sobre las personas en la vinculación con el mundo del conocimiento, algunas interrogantes que inician mi búsqueda personal es saber como se aprende y como el conocimiento amplia el universo de las personas.
Mi trayectoria profesional esta signada por la búsqueda de desafíos, aquello que implique aportar un grano de arena a la mejora de la educación, en un sistema que hoy mas que nunca, necesita de otra forma de ser y estar, en el camino hacia esa búsqueda surge Manaz, como un espacio de creación, de encuentro, de conexión con nuestro propósito, reconociendo la singularidad en lo colectivo, acompañando a quienes están en el camino del autoconocimiento brindando estrategias y herramientas para descubrir otras formas de aprender, integrando técnicas holísticas y de bienestar emocional.
En conclusión, acompañar, sostener el proceso de crecimiento personal junt@s!
Nací en San Salvador de Jujuy el 21 de septiembre de 1977. Bajo el sol en Virgo. Realicé mis estudios primarios, secundarios y universitarios en mi provincia natal, donde me gradué como Licenciada en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional de Jujuy, dentro de la Facultad de Ciencias Agrarias. Posteriormente, inicié mi doctorado con una beca del CONICET, centrando mi investigación en la diversidad de anfibios anuros —especialmente sapos— en zonas agrícolas y áreas más conservadas. Aunque aún tengo pendiente la presentación de mi tesis, ese trabajo fue el germen de lo que hoy es Manáz: una síntesis entre ciencia, naturaleza y educación emocional.
Desde niña fui curiosa e inquieta. Me fascinaba observar la metamorfosis de los renacuajos, esos pequeños seres gregarios que se transformaban en sapos. Esa maravilla de la vida me llevó a dedicarme al estudio de los anfibios, y hoy me impulsa a compartir esa pasión con niños y niñas, despertando en ellos el amor por la naturaleza y la conciencia de nuestra interconexión como seres vivos.
Tras finalizar mi beca, me integré al ámbito educativo, trabajando en el Departamento de Desarrollo Curricular. Tuve el honor de participar en la elaboración de los diseños curriculares para las distintas orientaciones educativas en Jujuy, durante el proceso de transformación entre 2018 y 2022. Esta experiencia me llevó a explorar nuevas pedagogías, cuestionar dogmas y buscar formas más vivas y sensibles de transmitir saberes.
En paralelo, inicié un camino de búsqueda interior que me llevó a formarme en prácticas más alternativas y simbólicas, como el lenguaje de las runas, el tarot y el pensamiento sistémico. Estas herramientas me abrieron la cabeza y el corazón a nuevas formas de comprender el mundo, integrando lo espiritual como parte esencial del desarrollo humano. Creo profundamente que estos lenguajes pueden ser parte de la formación de los niños y niñas, ayudándolos a conectar con su intuición, su sensibilidad y su sentido de pertenencia.
Además de mi rol como educadora y emprendedora, soy mamá de dos hijos que también forman parte de esta historia. Marino, de 16 años, participa desde su mirada adolescente, utilizando las herramientas de Manáz junto a sus compañeros. Serafín, de 7 años, es un entusiasta usuario de nuestros talleres, y seguramente lo verán en muchas de las fotos que compartimos en este sitio.
Manáz es, para mí, una forma de devolverle al mundo lo que la ciencia, la naturaleza, la espiritualidad y la maternidad me han enseñado: que educar es sembrar vínculos, despertar sentidos y cultivar respeto por la vida.