La figura del corresponsal juvenil no es un mensajero o mensajera, es una pieza clave que conecta, adapta y da vida a la información juvenil. Su papel, más allá de ser portavoz, es de protagonista activo, capaz de transformar los mensajes para que sean más cercanos, creativos y ajustados a su contexto, ya sea en el instituto, una asociación, la universidad, casa de juventud o en redes sociales.