Mi experiencia profesional
Desde hace años ejerzo como abogada, desarrollando mi actividad profesional principalmente en las áreas de Derecho Laboral y de la Seguridad Social además de Derecho de Familia.
Como abogada laboralista en Fuenlabrada, asesoro y defiendo a trabajadores ante los distintos conflictos que pueden surgir durante o al finalizar una relación laboral: despidos, reclamaciones de salarios y cantidades, sanciones, modificaciones de las condiciones de trabajo, incapacidades, bajas médicas o incumplimientos empresariales.
Una parte importante de mi trayectoria profesional está también vinculada al Derecho de Familia, interviniendo en procedimientos de divorcio y separación, guarda y custodia, pensiones de alimentos, régimen de visitas, modificación de medidas, extinción de pensiones y demás conflictos derivados de las relaciones familiares.
En este tipo de asuntos considero especialmente importante conocer no solo el problema jurídico, sino también las circunstancias personales y familiares que existen detrás de cada procedimiento. Una sentencia o un convenio regulador puede condicionar durante muchos años la vida de una familia, por lo que intento que cada decisión se tome entendiendo sus consecuencias y buscando, siempre que sea posible, una solución que evite aumentar innecesariamente el conflicto.
Mi forma de trabajar parte siempre del estudio individual de cada asunto. Reviso personalmente la documentación, explico al cliente las distintas posibilidades y valoro con él si resulta más conveniente negociar, intentar alcanzar un acuerdo o acudir a la vía judicial.
Intervengo tanto en la negociación y conciliación previa como en procedimientos ante los Juzgados de lo Social y los Juzgados de Familia, acompañando al cliente durante todo el procedimiento y explicándole cada paso de una forma clara y comprensible.
No creo en dar respuestas genéricas ni en prometer resultados. Si una cuestión requiere estudio, prefiero analizarla antes de dar una respuesta. Para mí, una parte fundamental del trabajo de un abogado consiste precisamente en eso: estudiar cada asunto, ser sincera con el cliente y explicarle las cosas de forma que pueda entenderlas y tomar una decisión con toda la información.