Soy madre, escritora por necesidad y valiente por amor.
Este cuento nació del momento más difícil de nuestras vidas: el debut diabético de mi hijo.
Hoy lo comparto con la esperanza de que abrace a otros corazones como abrazó al mío.
Este no es solo un cuento. Es una mano que acompaña, una conversación que empieza.
Un recordatorio de que cada niño es mucho más grande que cualquier diagnóstico.
Un cuento que enseña a cuidar, comprender y abrazar la diabetes desde la infancia.
Porque cuando los niños entienden lo que pasa en su cuerpo,el miedo se vuelve curiosidad y el cuidado se transforma en amor.
Beneficios emocionales:
Ayuda a hablar de la diabetes con palabras suaves
Acompaña emociones difíciles con ternura
Refuerza la autoestima y la confianza
Invita a la empatía y al cuidado mutuo